
Lo que debería ser la joya de la corona de la infraestructura aeroportuaria en Honduras es hoy el centro de una grave denuncia de seguridad nacional.
El exsubdirector de Aeronáutica Civil, Pavel Espinal, ha revelado que el Aeropuerto Internacional de Palmerola cumple un lustro de operaciones operando sin una torre de control propia.
Según Espinal, la terminal aérea depende de estructuras temporales o externas que no corresponden a los estándares internacionales para un aeropuerto de su categoría.
Esta carencia técnica, oculta tras la modernidad de su fachada, representa un riesgo latente para la seguridad de los pasajeros y la eficiencia del tráfico aéreo en el valle de Comayagua.
«A cinco años de su apertura, es inaceptable que no cuente con esta infraestructura vital», sentenció el experto, cuestionando dónde quedaron los fondos y la planificación técnica que debieron prever este componente esencial antes de su inauguración.