El análisis de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH) sobre los primeros 40 días del gobierno de Nasry «Tito» Asfura destaca una profunda preocupación por la ausencia de una hoja de ruta estratégica. Según la academia, la gestión actual se percibe estancada en una fase de instalación que no termina de dar paso a la ejecución de políticas públicas reales, lo que genera una sensación de improvisación y vacío de poder en sectores fundamentales del Estado.
Una de las críticas más severas se centra en el deterioro del sistema de salud y la seguridad social. El informe señala que tanto la Secretaría de Salud como el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) continúan enfrentando crisis estructurales, como el desabastecimiento de insumos y las largas moras quirúrgicas, sin que se visualice un plan de reforma o una asignación de autoridades con capacidad de respuesta inmediata ante las necesidades de la población.

En el ámbito internacional y económico, la UNAH califica la política exterior como meramente protocolaria, carente de una agenda que traduzca las relaciones diplomáticas en beneficios tangibles para el desarrollo nacional. Asimismo, advierte sobre la falta de certidumbre en materia de inversión e infraestructura, subrayando que los acuerdos políticos logrados hasta el momento no parecen estar alineados con un proyecto de país coherente que reactive la economía hondureña.
Finalmente, la máxima casa de estudios hace un llamado enérgico al Ejecutivo para que asuma un liderazgo firme y defina con claridad sus prioridades. La universidad reitera su compromiso de mantener una vigilancia técnica constante, advirtiendo que el tiempo de gracia para la organización del nuevo gobierno debe agotarse para dar prioridad a las soluciones que demanda la ciudadanía en un contexto de alta incertidumbre.