
La batalla legal por el Caso Koriun suma un nuevo capítulo de alta tensión. Cuando parecía que las aguas se asentaban tras la última resolución judicial, el Ministerio Público ha decidido contraatacar.
Mediante un recurso de reposición, la fiscalía pone al juez frente al espejo, exigiéndole que rectifique su decisión antes de que el proceso tome un rumbo irreversible.
No es solo un trámite burocrático; es una declaración de intenciones. El ente acusador sostiene que hay grietas en el fallo reciente que no pueden pasarse por alto.
Ahora, la pelota vuelve al tejado del juzgado: ¿Mantendrán su postura o cederán ante la presión técnica del MP?
