
Ni en su casa, ni en el CNE, ni por teléfono. El Poder Judicial agota las instancias para citar al funcionario a la audiencia de conciliación este 17 de abril.
El caso, nacido de la guerra de audios de 2025, entra en un limbo por la «desaparición» del señalado.
El paradero de Marlon Ochoa se ha convertido en un enigma para el sistema judicial de Honduras.
Mientras en el Congreso Nacional se hace constar su inasistencia al Juicio Político, la Corte Suprema de Justicia (CSJ) ha revelado que se encuentra en un callejón sin salida: no han podido localizar al consejero suspendido para entregarle la citación oficial por la querella interpuesta por su colega, Cossette López.
Búsqueda infructuosa por aire, mar y tierra
El portavoz de la CSJ, Carlos Silva, confirmó que los receptores del juzgado han intentado notificar a Ochoa en múltiples puntos sin éxito:
- Lugar de trabajo: Ausente.
- Residencia oficial: No responde.
- Vía digital: Llamadas y redes sociales ignoradas.
El origen del conflicto: Audios y difamación
La querella, que busca una audiencia de conciliación para este viernes 17 de abril, tiene su raíz en las explosivas declaraciones y audios difundidos previo al proceso electoral de 2025.
Cossette López acusa a Ochoa de difamación, en un enfrentamiento público que fracturó la relación dentro del ente electoral.
Justicia en pausa
Sin la entrega personal de la citación, el proceso judicial queda paralizado. Las autoridades reportan que Ochoa no ha proporcionado nuevas direcciones ni se ha reportado a su despacho, generando una incertidumbre que complica aún más su ya crítica situación legal.
Si el viernes 17 de abril Ochoa no se presenta, la querella podría avanzar hacia etapas más severas de la justicia penal hondureña.