
Un déficit habitacional de alrededor de un millón y medio de viviendas enfrenta Honduras, entre carencias cualitativas y cuantitativas, informó la ministra de Vivienda y Asentamientos Humanos, Francis Argeñal.
La funcionaria, recientemente juramentada en el cargo, aseguró que el actual gobierno ha colocado el tema de la vivienda como una prioridad, con el objetivo de impulsar mecanismos que dignifiquen el acceso a un hogar para miles de familias. Además, lamentó que en la administración anterior la institución fuera reducida a un programa social, restándole visibilidad a la problemática.
Argeñal también reveló que en los últimos años se habrían entregado 157 millones de lempiras a cajas rurales y colectivos que operaban bajo esa figura para el mejoramiento de viviendas, señalando que los mecanismos de verificación fueron débiles.
Indicó que los fondos se canalizaron a través del Banco Nacional de Desarrollo Agrícola (Banadesa), entidad que recibía una comisión como intermediaria. Aunque consideró que parte de los recursos pudieron haberse utilizado, cuestionó la falta de controles claros en la ejecución de los mismos.