Las nuevas autoridades de la ENAG han denunciado públicamente que la institución atraviesa una severa crisis financiera, heredada de administraciones anteriores. El punto más crítico es una deuda acumulada que asciende a 70 millones de lempiras, la cual corresponde principalmente a compromisos impagos con proveedores estratégicos de insumos y servicios básicos necesarios para la operación diaria.
Esta falta de solvencia ha impactado directamente en la capacidad operativa del ente estatal. Según los informes, la carencia de materiales como papel, tintas y repuestos para la maquinaria de impresión pone en riesgo la publicación puntual del diario oficial La Gaceta, así como de otros documentos de relevancia jurídica y administrativa para el Estado de Honduras.
Además del déficit monetario, la gerencia actual señaló la existencia de un desorden administrativo profundo. Se han detectado irregularidades en la gestión de recursos humanos y un manejo ineficiente de los contratos con terceros, lo que ha llevado a iniciar un proceso de auditoría interna para deducir responsabilidades y buscar acuerdos de pago que permitan estabilizar las finanzas de la institución a corto plazo.
