El viceministro de Salud, Ángel Eduardo Midence, denunció una serie de graves irregularidades en la construcción del Hospital del Sur, señalando directamente a un consorcio chino por la contratación masiva de personal asiático bajo procesos migratorios anómalos. Según el funcionario, se estima que más de 250 extranjeros ingresaron al país con exención de visado, violentando los límites establecidos en el convenio, el cual permitía un máximo de 100 personas especializadas por periodo. Estas anomalías ya han sido documentadas y remitidas al Ministerio Público para que se deduzcan las responsabilidades judiciales correspondientes.

Uno de los puntos más críticos de la denuncia es el desplazamiento de la mano de obra hondureña. Midence explicó que, aunque el contrato estipulaba que el personal extranjero debía ser especializado, en visitas presenciales se detectó a ciudadanos asiáticos realizando labores de albañilería, puestos que perfectamente podrían haber sido ocupados por trabajadores locales. Además, se reveló que estos empleados han intentado regularizar su estatus migratorio bajo la figura de «empresarios», un proceso calificado como «fuera de lo normal», e incluso existen reportes de presuntos intentos de soborno hacia el personal del Instituto Nacional de Migración (INM).
En cuanto al avance de la obra, el panorama es desalentador para este 2026. A pesar de contar con un presupuesto de 100 millones de dólares (unos 2,600 millones de lempiras), el viceministro confirmó que, tras auditar los cronogramas, ninguno de los nuevos hospitales será entregado este año. Los retrasos se deben a debilidades contractuales con los proveedores y una falta de garantías en los puntos de ejecución, lo que obligará a una revisión profunda de los procesos para intentar ordenar la situación de la infraestructura hospitalaria en el país.