En los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026 se agotaron los condones gratuitos que se habían puesto a disposición de los atletas en la villa olímpica en apenas tres días, debido a una demanda mucho mayor de lo previsto.
Los organizadores habían distribuido alrededor de 10,000 preservativos para casi 3,000 deportistas, una cifra considerablemente menor que en otras ediciones, lo que provocó que se terminaran rápidamente.
El comité organizador informó que enviará más unidades para reabastecer las villas durante el resto de la competencia y recordó que la entrega gratuita de preservativos es una tradición olímpica orientada a promover la prevención y la salud sexual entre los participantes.
