
La diputada liberal Saraí Espinal llevó al Congreso Nacional una propuesta que busca reducir la edad punible en Honduras de 18 a 16 años, aplicable en delitos graves. La iniciativa ha despertado un fuerte debate entre sectores políticos y organizaciones de derechos humanos, que advierten sobre las consecuencias de juzgar penalmente a adolescentes.
El proyecto establece que jóvenes de 16 y 17 años puedan enfrentar procesos judiciales por crímenes como homicidio, asesinato, violación, extorsión, secuestro, narcotráfico, tenencia ilegal de armas y participación en estructuras criminales. Espinal argumentó que las organizaciones delictivas se aprovechan de la actual legislación para involucrar a menores en actividades ilícitas, y defendió que “cuando un joven delinque, debe enfrentar consecuencias”.
La propuesta también contempla la creación de un Registro Nacional de Agresores Sexuales, confidencial y de acceso exclusivo para autoridades de seguridad y justicia, con el fin de prevenir reincidencias. Además, incluye la posibilidad de aplicar castración química en casos comprobados de violación contra niñas, medida que la diputada considera necesaria para proteger a la niñez hondureña.