
l presidente de la Asociación de Enfermeros y Enfermeras Auxiliares de Honduras (ANEEAH), Josué Orellana, calificó la situación del Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS) como “un caos total” y uno de sus peores momentos históricos. Criticó que las juntas interventoras no han generado resultados positivos, convirtiendo la institución en un espacio de clientelismo político, y que las últimas intervenciones la dejaron en peor estado del que recibieron. Señaló que los especialistas evitan trabajar en el IHSS por incumplimientos salariales, agravando la crisis en la atención médica, sumada a la falta general de medicamentos y la elevada mora quirúrgica en el sector salud.
Aunque reconoció promesas de mejoras del nuevo gobierno, se mostró escéptico y pidió que no queden en palabras; además, sugirió que los decretos de intervención duren menos de un año y se evalúen constantemente, proponiendo revisar la ley que regula el funcionamiento del IHSS, ya que los empleados y empleadores lo sostienen, pero la administración depende del gobierno.
En otro orden, como secretario de la Confederación Unitaria de Trabajadores (CUT), Orellana confirmó la recepción de una convocatoria formal del ministro del Trabajo, Fernando Puerto, para un diálogo tripartito entre gobierno, sector empleador y trabajadores. El objetivo es discutir temas pendientes y agilizar procesos, especialmente la negociación del salario mínimo 2026, con voluntad compartida para lograr un acuerdo rápido.
Recordó que, por el artículo 35 de la Ley del Salario Mínimo, la comisión debió instalarse en diciembre de 2025, pero no ocurrió, por lo que el ajuste debe regir retroactivamente desde el 1 de enero de 2026. Urgió un acuerdo expedito ante el alto costo de la canasta básica, para dar certeza a los trabajadores.