El ministro de Finanzas, Emilio Hércules, reveló que Honduras enfrenta una acumulación crítica de más de 3,200 millones de dólares en préstamos contratados que aún no han sido ejecutados. Esta cifra es el resultado de una baja capacidad de gestión presupuestaria en los últimos años, donde el endeudamiento anual pasó de un promedio histórico de 600 millones a alcanzar picos de hasta 2,000 millones de dólares entre 2024 y 2025. El funcionario señaló que, aunque los fondos están comprometidos, no se han desembolsado por el incumplimiento de metas técnicas exigidas por los organismos financieros.
Esta falta de ejecución no solo paraliza proyectos estratégicos para el país, sino que genera un costo financiero millonario para el Estado. Debido a que los contratos vigentes pagan una comisión de aproximadamente el 0.2% anualpor fondos no utilizados, Honduras está perdiendo cientos de millones de lempiras cada año simplemente por mantener estos recursos en espera. Hércules advirtió que es inaceptable pagar por retrasos en las unidades ejecutoras mientras las necesidades de inversión siguen desatendidas.
Ante este escenario, el gobierno del presidente Nasry Asfura busca implementar una estricta disciplina fiscal y reorientar los préstamos próximos a vencer para evitar la pérdida total de los recursos. La nueva estrategia se centrará en fortalecer las capacidades de las instituciones mediante la Ley de Contratación del Estado y garantizar que cualquier deuda futura se destine exclusivamente a inversión productiva y no a gasto corriente, limitando el nuevo endeudamiento a un techo de 400 millones de dólares anuales.
