
En un desafío directo al Poder Judicial, el presidente Donald Trump firmó este viernes desde la Oficina Oval una orden ejecutiva que impone un arancel global del 10 % a todas las importaciones extranjeras.
La medida surge como una «respuesta de contingencia» inmediata, luego de que la Corte Suprema de Justicia frenara sus planes iniciales de gravámenes más agresivos.
«Es un gran honor para mí haber firmado un arancel global del 10 % a todos los países», celebró el mandatario a través de su cuenta en Truth Social.
La nueva orden se ampara en una ley que permite incrementos arancelarios de hasta un 15 % por un período de 150 días, una maniobra legal con la que la Casa Blanca busca sortear el fallo del Supremo mientras redefine su estrategia a largo plazo.
Guerra comercial en múltiples frentes
El dictamen judicial previo no solo afectaba la tarifa base, sino también los gravámenes «recíprocos» y los aranceles adicionales del 25 % impuestos a México y Canadá bajo la presión de frenar el flujo de fentanilo.
Asimismo, la firma de hoy mantiene la tensión con potencias como Brasil e India, a quienes Trump ha amenazado con aranceles de hasta el 50 % en represalia por el enjuiciamiento de Jair Bolsonaro y la compra de crudo ruso, respectivamente.
La medida, según el republicano, entrará en vigor de forma «casi inmediata», augurando una tormenta en los mercados internacionales.