
Los votantes de Perú acudirán este domingo a las urnas para unas elecciones presidenciales marcadas por una profunda fragmentación política y una creciente desconfianza en las instituciones, en una contienda que registra un récord de 35 candidatos.
Ante la dispersión del voto, no se prevé que ningún aspirante logre la mayoría absoluta, por lo que los dos más votados pasarían a una segunda vuelta prevista para el 7 de junio, donde podrían evidenciarse divisiones ideológicas más definidas. Sin embargo, analistas advierten que el proceso difícilmente resolverá la inestabilidad política que ha sacudido al país en los últimos años.
La crisis institucional se ha intensificado desde la elección en 2021 de Pedro Castillo, cuya gestión terminó abruptamente tras intentar disolver el Congreso, lo que derivó en su destitución y arresto. Su sucesora, Dina Boluarte, también fue destituida en medio de fuerte rechazo popular, al igual que su reemplazo José Jerí meses después, dejando como presidente interino a José María Balcázar, quien no participa en los comicios.
Entre los principales aspirantes destaca Keiko Fujimori, junto a figuras como Rafael López Aliaga, Carlos Álvarez y Ricardo Belmont, todos con apoyos cercanos al 10%. Con un electorado volátil y cerca del 20% de indecisos, el resultado se perfila como uno de los más inciertos en la historia reciente del país.