
Bajo el marco de una cooperación bilateral intensificada, el Senado de la República aprobó la entrada de 19 miembros del SEAL Team 2 de los Estados Unidos. La misión: fortalecer a las fuerzas especiales mexicanas en un contexto de alta presión regional.
El tablero de seguridad en México se refuerza con tácticas de nivel global. Con 105 votos a favor, el Senado ratificó la solicitud de la presidenta Claudia Sheinbaum para permitir que un equipo de operaciones especiales de la Marina de EE. UU. ingrese a territorio nacional. Este despliegue no es solo un ejercicio de rutina; es un mensaje de interoperabilidad en la era de la ofensiva contra el narcoterrorismo.
Campeche: El centro de operaciones
A partir de este 15 de febrero y hasta el 16 de abril, los 19 «Lobos de Mar» se asentarán en el estado de Campeche. El adiestramiento se concentrará en instalaciones navales estratégicas, diseñadas para el entrenamiento de alta intensidad.
Los puntos clave del despliegue:
- Sede Principal: Centro de Capacitación y Adiestramiento Especializado de Infantería de Marina en San Luis Carpizo y Ciudad del Carmen.
- Unidad Mexicana: El adiestramiento está dirigido a la Unidad de Operaciones Especiales (UNOPES) de la Secretaría de Marina (Semar).
- Equipamiento: Los efectivos llegarán en un avión Hércules C-130, portando armamento, municiones y equipo táctico especializado.
Contexto Geopolítico: La sombra del «Narcoterrorismo»
Este ejercicio, denominado «Mejorar la Capacidad de las Fuerzas de Operaciones Especiales», ocurre en un momento de definiciones críticas entre la administración Sheinbaum y la Casa Blanca bajo el mandato de Donald Trump.
«El ingreso es estrictamente para adiestramiento; no implica operaciones de combate ni presencia permanente, asegurando que el control de la seguridad nacional permanezca en manos mexicanas», aclararon fuentes del Senado durante la discusión.
Voces en el Senado
A pesar de la aprobación mayoritaria, la medida no estuvo exenta de debate. El senador Gerardo Fernández Noroña se abstuvo de votar, manifestando su preocupación por la sensibilidad soberana ante la presencia de tropas extranjeras, especialmente tras episodios recientes de tensión diplomática en el hemisferio. Sin embargo, para el bloque oficialista y la oposición, la prioridad es clara: Hacer que las fuerzas mexicanas sean las más capaces de la región