
En un movimiento que reafirma la apertura pastoral de la Iglesia, el papa León XIV respaldó este jueves 19 de marzo la exhortación apostólica «Amoris Laetitia», documento de su predecesor Francisco que abre la puerta a que católicos divorciados y vueltos a casar por el civil puedan recibir la comunión.
Un legado vigente
Al cumplirse una década de la publicación del texto, León XIV lo describió como un «mensaje luminoso de esperanza». A pesar de las históricas críticas de los sectores conservadores, el Sumo Pontífice enfatizó que las rápidas transformaciones sociales de nuestra época exigen una Iglesia que escuche y se adapte a las necesidades de las familias modernas.
Hacia una nueva legislación
El papa fue más allá del simple respaldo y convocó a los presidentes de las conferencias episcopales de todo el mundo a una reunión en Roma para el próximo octubre. El objetivo será:
- Evaluar las prácticas actuales en las iglesias locales.
- Debatir posibles «medidas a tomar» para integrar a estas familias.
- Sentar las bases para una posible legislación formal sobre el tema en el futuro cercano.
Esta iniciativa refuerza la visión de una Iglesia que busca tender puentes en lugar de levantar muros, manteniendo vivo el debate sobre la indisolubilidad del matrimonio y la misericordia pastoral.