
La candidata oficialista del derechista Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, se convirtió este domingo en la ganadora de las elecciones presidenciales de Costa Rica en primera ronda, al alcanzar un 49,61 % de los votos con el 69,4 % de las mesas escrutadas.
Fernández, politóloga de 39 años y exministra de la Presidencia y de Planificación del actual Gobierno de Rodrigo Chaves, superó ampliamente el 40 % necesario para evitar una segunda vuelta y se impuso al candidato del socialdemócrata Partido Liberación Nacional, Álvaro Ramos, quien obtuvo el 32,12 %, según datos del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE). Ninguno de los otros 18 aspirantes inscritos logró superar el 5 % de apoyo, mientras que la participación electoral alcanzó el 69,5 % y el abstencionismo se situó en el 30,4 %.
Durante la campaña, Fernández se presentó como la “heredera” del presidente Chaves, un economista de derecha con alta popularidad y un discurso crítico hacia otros poderes del Estado, y centró su propuesta en la lucha contra la inseguridad y el narcotráfico, señalados por la ciudadanía como el principal problema del país.
Entre sus promesas figuran la instauración de estados de excepción en zonas conflictivas, la reforma del Poder Judicial y la modernización de la infraestructura portuaria, aeroportuaria y vial. En una sesión solemne, la presidenta del TSE, Eugenia Zamora, llamó a respetar el veredicto de las urnas y a frenar la escalada de insultos, al tiempo que destacó que se trató de unas elecciones “ejemplares, libres y auténticas” que honran la tradición democrática costarricense.