La monarquía más estable, según muchos expertos, hoy es azotada por una cruda realidad: uno de sus principales miembros está envuelto en el mayor escándalo de tráfico sexual. Un príncipe vinculado a las polémicas actividades de Jeffrey Epstein.

La investigación central del podcast del medio “EL PAÍS” revela que la Casa Real británica tuvo conocimiento de la «relación íntima» entre el príncipe Andrés y el pedófilo Jeffrey Epstein mucho antes de lo que se admitió oficialmente. A pesar de los esfuerzos por presentar el vínculo como algo superficial o puntual, los nuevos documentos sugieren que la institución estaba al tanto de la cercanía entre ambos y de las señales de alarma que esto representaba, lo que pone en entredicho la estrategia de protección que rodeó al duque de York durante años.
A diferencia de la postura de defensa cerrada que se mantuvo en el pasado (bajo el reinado de Isabel II), el actual monarca, Carlos III, ha adoptado una posición de transparencia. El podcast destaca que el Rey se ha mostrado dispuesto a colaborar plenamente con la policía en las investigaciones que afectan a su hermano. Este cambio busca separar la imagen de la Corona del escándalo y evitar que la institución se hunda junto con la reputación de Andrés, quien es visto cada vez más como una carga insostenible para la monarquía.

Uno de los puntos más alarmantes tratados en el episodio es la sospecha de que el príncipe Andrés pudo haber filtrado información confidencial a Epstein. Durante su etapa como representante especial del Reino Unido para Comercio e Inversión, Andrés habría compartido detalles de sus viajes y agendas oficiales con el millonario. Esto eleva el caso de un escándalo de ética personal a un posible problema de seguridad nacional, ya que se investiga si Epstein utilizó esa información privilegiada para sus propios negocios o intereses financieros.

El impacto ha llegado hasta el Gobierno británico, provocando una crisis de confianza. Figuras políticas relevantes, como el veterano Peter Mandelson, también están bajo la lupa por sus lazos con la red de Epstein. Mientras tanto, las víctimas siguen exigiendo justicia y transparencia total, especialmente tras la reciente desclasificación masiva de archivos. El resumen del podcast subraya que el silencio ya no es una opción para la familia real, ya que la presión social y parlamentaria está forzando a que se tomen medidas definitivas sobre los títulos y privilegios que aún conserva el príncipe.