
Un nuevo repunte de violencia en Medio Oriente encendió las alarmas internacionales luego de que Irán interrumpiera la navegación de buques petroleros por el estratégico estrecho de Ormuz, tras los recientes ataques de Israel contra Líbano que dejaron decenas de muertos y cientos de heridos.
La agencia Fars, vinculada a la Guardia Revolucionaria, informó que la medida responde directamente a la ofensiva israelí, considerada la más intensa desde el inicio de la guerra en territorio libanés.
Aunque horas después se permitió el paso de dos petroleros tras un alto el fuego temporal de dos semanas, la tensión persiste debido a que Líbano quedó fuera del acuerdo.
Además, Irán denunció ataques en su territorio, incluyendo una refinería en la isla de Lavan y la interceptación de un dron, advirtiendo que responderá de forma “firme y contundente”. En este contexto, medios internacionales señalan que Teherán condiciona su participación en próximas negociaciones a que la tregua también incluya al Líbano.