
El Secretario General de la ONU sale al paso tras las declaraciones de Donald Trump, quien tildó al Sumo Pontífice de ser «terrible en política» y «complacer a la izquierda radical». La tensión mundial escala mientras se decide el futuro nuclear de Irán.
El tablero geopolítico mundial ha sufrido un sacudida sin precedentes. Este lunes, el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres, lanzó una defensa cerrada del Papa León XIV, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, arremetiera contra el líder de la Iglesia Católica en un tono pocas veces visto en la historia diplomática.
El misil de Trump: «Póngase las pilas» Todo estalló en la red social Truth Social, donde Trump no se guardó nada. Acusó al Pontífice de ser un aliado de la «izquierda radical» y de entrometerse en asuntos de seguridad nacional que no le corresponden.
«No quiero un Papa que critique al Presidente de EE.UU. cuando estoy haciendo exactamente para lo que fui elegido», sentenció Trump, refiriéndose a su postura de línea dura contra Irán y la intervención en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro.
La ONU cierra filas con el Vaticano
La respuesta de Guterres no tardó en llegar a través de su portavoz, Stéphane Dujarric. La ONU dejó claro que el respeto hacia León XIV es «inmenso» y que ambos líderes comparten la misma visión: la paz no es negociable con exhibiciones de fuerza. Guterres y el Papa mantienen una alianza estratégica desde su encuentro en junio pasado, donde revalidaron que la Santa Sede es el pulmón moral de las Naciones Unidas en conflictos de alta sensibilidad como el que se vive actualmente en las negociaciones entre Washington y Teherán en Pakistán.
Un Papa que «no se disculpa»
A pesar de las presiones, León XIV mantiene su llamado al diálogo, instando a los gobernantes a abandonar la retórica bélica. Por su parte, Trump ha redoblado la apuesta este lunes, rechazando cualquier posibilidad de disculpa: «Dijo cosas que están mal», afirmó el mandatario, dejando claro que la relación entre el Vaticano y la Casa Blanca atraviesa su hora más oscura.