
El panorama en el Medio Oriente podría dar un giro de 180 grados.
El presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció a través de Truth Social que Irán ha solicitado un cese a las hostilidades. Sin embargo, la respuesta de Washington no es un «sí» rotundo: Trump condiciona cualquier acuerdo a que el Estrecho de Ormuz esté «abierto, libre y claro».

En una jornada de declaraciones explosivas, el mandatario también arremetió contra la OTAN, calificándola de «tigre de papel» y sugiriendo una posible salida de EE. UU. ante la falta de apoyo en la campaña contra Teherán.
Mientras Trump augura el retiro de sus tropas en dos o tres semanas, la realidad en el terreno sigue siendo sangrienta: Israel ha bombardeado Teherán y Beirut, mientras Irán responde con ataques a aeropuertos en Kuwait y objetivos en el Golfo.
Esta noche, Trump se dirigirá a la nación en un discurso televisado que podría definir el rumbo del conflicto.