
En una sesión relámpago y sin debate previo, la Asamblea Legislativa de El Salvador aprobó este martes una reforma trascendental al artículo 27 de la Constitución. La medida, impulsada directamente por el presidente Nayib Bukele, elimina la prohibición histórica de las penas de por vida para castigar con cadena perpetua a tres grupos específicos: homicidas, violadores y terroristas.
Con 54 votos a favor (Nuevas Ideas y aliados), la reforma marca un punto de no retorno en la estrategia de seguridad del país. «Es la garantía de que quienes sembraron el terror jamás vuelvan a caminar por nuestras calles», sentenció la diputada oficialista Suecy Callejas.
Claves de la reforma:
- Alcance: Solo aplicable a delitos de homicidio, violación y terrorismo.
- Proceso: La reforma debe ser ratificada en una próxima sesión plenaria para que el nuevo texto entre en vigor.
- Oposición: Solo hubo un voto en contra (Claudia Ortiz, de Vamos).
Entre la seguridad y las denuncias de DD. HH.
El anuncio de la cadena perpetua llega en un momento de alta tensión internacional. Mientras el Gobierno celebra el desmantelamiento de las pandillas tras cuatro años de régimen de excepción, organismos de derechos humanos han presentado informes denunciando:
- Crímenes de lesa humanidad y falta de debido proceso.
- Tasa de encarcelamiento récord: Más de 85,000 detenidos hasta la fecha.
- Juicios masivos: Procesos judiciales que agrupan a cientos de imputados simultáneamente.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, fue tajante al presentar la propuesta, lanzando un mensaje a los críticos internacionales: «Lo que estamos haciendo es de carácter irreversible».