
En un anuncio que redefine la seguridad hemisférica, el asesor de la Casa Blanca, Stephen Miller, confirmó este jueves que el gobierno de Donald Trump ha clasificado oficialmente a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas, equiparándolos con grupos extremistas como ISIS o Al Qaeda.
Durante la «Conferencia de las Américas contra los Cárteles» celebrada en la sede del Comando Sur, Miller fue tajante: «No existe una solución de justicia penal para el problema de los cárteles».
Con este mensaje, Washington descarta la vía de tribunales y abogados, apostando exclusivamente por el uso de la fuerza militar para desmantelar estas estructuras.
Adiós a los tribunales, hola al poder militar
El cambio de doctrina es explícito. Según Miller, décadas de esfuerzos judiciales han fracasado, por lo que la administración Trump ha intensificado acciones directas que ya incluyen:
- Bombardeos a embarcaciones sospechosas de narcotráfico.
- La captura de figuras de alto perfil como Nicolás Maduro (enero) y la colaboración en la detención de «El Mencho» en México.
- Apoyo militar directo a países como Ecuador para combatir el crimen organizado.
El «Modelo Ecuador» y la división regional
El analista Ryan Berg señaló que la intervención militar en Ecuador servirá de «modelo» para otros países pro-Washington. Sin embargo, esta política de «puño de hierro» ha generado fricciones.
Países como Colombia, socio histórico de EE. UU., optaron por no enviar delegación a la reunión, reflejando el desconcierto ante la posible violación de soberanías nacionales y la legalidad internacional de la estrategia.
Próxima parada: Cumbre de las Américas en Miami
Este anuncio es el preámbulo de la Cumbre de las Américas que Trump encabezará este fin de semana en Miami.
Se espera que, además de la ofensiva contra los cárteles, Estados Unidos presione a la región con una agresiva agenda para frenar la influencia de China en el continente.