
La historia política de Estados Unidos vivirá un capítulo sin precedentes este jueves y viernes.
Por primera vez, un expresidente y una exsecretaria de Estado se sentarán ante un comité de la Cámara de Representantes para responder por sus vínculos con el fallecido pederasta Jeffrey Epstein.
Bill y Hillary Clinton declararán de forma telemática desde su residencia en Chappaqua, Nueva York, tras meses de resistencia y bajo la amenaza de ser acusados de desacato.
El careo, impulsado por el republicano James Comer, busca esclarecer los polémicos vuelos de Bill Clinton en el «Lolita Express» y las coincidencias de Hillary con Ghislaine Maxwell.
Los demócratas, que inicialmente calificaron la citación como una «cortina de humo» para proteger a Donald Trump, han decidido finalmente dar el paso. Hillary incluso ha lanzado un reto directo a sus oponentes: emitir su testimonio en vivo.
Expectativa mundial
Las declaraciones serán grabadas y publicadas posteriormente, prometiendo revelaciones que podrían redefinir las acusaciones de encubrimiento que la propia Hillary lanzó recientemente contra la Administración Trump.
¿Es este el inicio del fin de los secretos en la isla de Epstein o una nueva batalla de ajedrez político en el Capitolio? El mundo observa.