
Lo que parecía una noche de catástrofe global se ha transformado en un respiro para la economía mundial.
Tras las intensas tensiones y los ultimátums recientes, el anuncio de una tregua de dos semanas y la reapertura inmediata del Estrecho de Ormuz han provocado un desplome en los precios internacionales del crudo.
Caída libre en los mercados:
En cuestión de minutos después del anuncio, los indicadores principales reaccionaron con fuerza:
- Petróleo Brent: Cayó cerca de un 14%, situándose en torno a los US$95.
- Petróleo WTI: Retrocedió un 16%, perforando la barrera psicológica de los US$100.
Este derrumbe llega justo cuando el Cohep advertía en Honduras sobre las presiones inflacionarias por un barril a $99. La reapertura de Ormuz, el punto de tránsito más crítico para el crudo del mundo, elimina el riesgo de desabastecimiento inmediato que mantenía los precios en niveles de alerta.
Impacto en la región:
Mientras en países como Argentina las petroleras mantienen congelamientos temporales a la espera de ajustes, en Honduras esta caída representa un alivio potencial para el presupuesto estatal. Con el Gobierno destinando 680 millones de lempiras mensuales en subsidios, una baja sostenida en el mercado internacional podría reducir la presión fiscal sobre los ingresos tributarios y, eventualmente, traducirse en rebajas en la bomba para los consumidores locales en las próximas semanas.