
Con el inicio del año escolar previsto para el 2 de febrero, el Gobierno de Honduras despejó las dudas sobre los uniformes que deberán portar los estudiantes. Tras la incertidumbre generada por cambios aplicados en la administración anterior, las autoridades confirmaron que se mantendrá el uniforme tradicional, evitando así gastos adicionales para las familias.
El secretario de Comunicaciones de Casa Presidencial, José Argueta, aseguró que no existe ninguna instrucción oficial para modificar la vestimenta estudiantil. “La familia hondureña no debe incurrir en gastos extras”, enfatizó, subrayando que la decisión busca proteger la economía de los hogares y garantizar un inicio de clases sin contratiempos.