
Lo ocurrido esta tarde en la planta baja del Congreso Nacional es repudiable desde todo punto de vista. Por un lado, Luis Redondo se aferra a un acto antidemocrático, al forzar una sesión del pleno para conocer un pseudo informe de los resultados de las elecciones, algo extemporáneo como ilegal, porque el CNE, que es la máxima autoridad en materia electoral, una vez realizado el conteo hizo la declaratoria en tiempo y forma. Lo que cabe son impugnaciones de actas en el TJE, que en su área decide si los actos son admisibles o no. Persistir en su deseo de aferrarse al cargo que viene usurpando desde principios del 2022, está íntimamente ligado a la conducta irracional, propia de un delincuente. Luis Redondo pretende anular la declaratoria de las elecciones, algo totalmente descabellado; la voz de una persona que se sabe perdida, porque ha cometido una cadena de delitos al usurpar la presidencia del Congreso y no resultar electo como diputado por Cortés, donde fue profundamente repudiado, lo hace acudir a la violencia para hacer sentir su falsa autoridad.
La consigna de Redondo es la del perdedor desesperado; Luis Redondo actúa con la urgencia de armar bronca basado en una falsa legitimidad de pata negra, creyendo que con su falsa autoridad puede ser secundado por el pleno, cuando todo lo que hace está fuera del marco legal. Las elecciones ya transcurrieron, ya se hizo el conteo con su correspondiente declaratoria, el acto masivo de los electores tuvo el reconocimiento de la comunidad internacional. Nada le queda por hacer al diputado Luis Redondo, ni siquiera tiene el derecho al pataleo por tratarse de un usurpador que durante cuatro años ha estafado al Poder Legislativo con la venia del coordinador del PLR.
Como había convocado al pleno para esta tarde y no queriendo dar oportunidad a los diputados de oposición para que ingresaran, Redondo pretendió hacer otro de sus mamarrachos, otra de sus fantochadas, usando en las curules a los suplentes que controla a base de dinero; cuando los diputados de oposición se aprestaban a ingresar al hemiciclo, cosa que les resultó imposible, porque Redondo que actúa como el dueño del Palacio Legislativo se los impedía con sus guardias, algunos diputados ofrecían declaraciones, cuando fueron atacados por vándalos que lanzaron morteros sobre su humanidad, resultando lesionada la diputada Gladys Aurora López, a quien le explotó una bomba en la cabeza, provocándole varias heridas.
Este hecho criminal es imputable al diputado Luis Redondo, sobre quien debe recaer todo el peso de la ley: el ataque brutal contra los diputados ordenado por Redondo se sale del marco político, ya no es asunto solo de juicio político, porque tratándose de un ataque a la humanidad de varias personas constituye un atentado a la vida, y como tal una acción criminal que derive en una orden de captura. Redondo está enloquecido por la carga que se le viene por todos los delitos cometidos.
Hemos venido sosteniendo desde el mes de febrero de 2022 que el diputado Luis Redondo fue impuesto por la fuerza bruta y la arbitrariedad para presidir el Congreso, y en esa condición desde ese instante vino actuando como un usurpador de la presidencia del Congreso Nacional. Luis Redondo, desde su ilegitimidad es la persona que le ha hecho más daño a Honduras, porque desde su condición usurpadora, creo una serie de ilegalidades de gran factura: nombró un procurador general ilegal, un Poder Judicial ilegal y un fiscal general ilegal. Desde ese momento, por culpa del diputado Luis Redondo, Honduras es un país que se maneja en un clima nauseabundo, donde apesta la ilegalidad. Esto no puede seguir así, la próxima directiva del Congreso Nacional tiene que proceder desde el primer momento a revertir todas estas barbaridades por culpa de un sujeto irresponsables que se adueñó del Congreso Nacional, en el que hoy se parapeta, impidiendo el paso a los diputados y ordenando ataques armados contra los parlamentarios, un hecho criminal por el que Redondo, por actuar con mentalidad de matón, debería ser capturado y puesto en la cárcel.
Como último recurso, Redondo está azuzando a los radicales decepcionados por haber sido vapuleados en las elecciones, movilizándolos hacia el Congreso Nacional, para intimidar a los diputados, a los que convoca, pero que en el fondo trata de evitar que lleguen, porque la movida consiste en hacer la convocatoria, evitar que lleguen los diputados propietarios y formar el quorum con diputados suplentes, controlados por Redondo, para hacer la marrullería de aprobar un desaguisado, otra ilegalidad del diputado Redondo.
Sin embargo, el pleno del Congreso Nacional logró establecerse esta tarde en el Palacio Legislativo, evitando lo que parecía una ruptura del Orden Constitucional provocada por Luis Redondo y varios diputados, imponiéndose de esta forma a la ilegalidad, condenando la irresponsabilidad del diputado Luis Redondo y demás diputados de la pseudo Comisión Permanente que no tienen ninguna atribución electoral, para suplantar al CNE, que de acuerdo a la Constitución de la República es la máxima autoridad electoral.
Amenazando con descalabrar el orden constitucional, Luis Redondo y sus diputados compinches deben ser juzgados por el delito de traición a la Patria. A Redondo hay que capturarlo por su chorrera de delitos, y ponerlo en la cárcel. Hay que acabar con la carrera de este diputado que comenzó como un experto en la intriga y que se ha coronado sin pudor como un traidor a la Patria: Luis Redondo es una persona maléfica para Honduras, las instituciones no deben tener clemencia con un peligroso traidor a la Patria.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 8 de enero de 2026.
