
Hay que examinar el comportamiento delictivo del diputado Luis Redondo, que ha demostrado ser un individuo con el instinto y la mentalidad para violar la ley y aprovecharse de todo cuanto concierne al descuido y la indiferencia que ha habido en el resto de la Cámara Legislativa, para hacer todas las diabluras que cometió en el Congreso Nacional, durante cuatro años, guiado por la orientación del coordinador general del PLR, que hizo sentir a Redondo ser amo y dueño del hemiciclo legislativo. Con la libertad que el resto de la Cámara le fue permitiendo, especialmente la oposición, Redondo hizo y deshizo en el Congreso Nacional. Y como vio que tenía enfrente a una oposición pusilánime, avanzó hasta el grado de creer que el Congreso Nacional era de su propiedad, hasta hablar como una especie de emperador, de los peores, luciendo una arrogante figura, hablando para autoconvencerse que, en efecto, él es el amo y propietario del Congreso Nacional.
Esa es la razón por la cual Luis Redondo está parapetado en el Congreso, inventando todo tipo de majaderías para continuar en el Congreso. El proceso electoral ya culminó, el presidente electo Nasry Asfura, declarado ganador por el Consejo Nacional Electoral ha comenzado a ejercer los primeros actos como nuevo gobernante, relacionándose con la comunidad internacional, habiendo sido recibido este día por el Secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, en una reunión muy esperanzadora, en la que el alto funcionario de EEUU pudo abordar temas de cooperación en los cuales sin duda ganará Honduras. No hay que olvidar que en el Gobierno de Xiomara Castro vino una docena de misiones de EEUU, trayendo abundante cooperación económica a nuestro país, pero que fue rechazada por Xiomara Castro, para no sentirse atados los miembros del PLR con EEUU, y quedar bien con el chavismo y el Foro de Sao Paolo. Algo incomprensible del Gobierno de Xiomara Castro, porque se perdió un importante flujo de cooperación de EEUU que hubiera beneficiado a Honduras.
Ahora la situación es distinta, el nuevo gobierno tiene otra mentalidad, es proclive a fomentar la inversión privada extranjera, que fue desalentada por el Gobierno del PLR. Estando a pocos días de la asunción al poder, Nasry Asfura está haciendo lo que debe hacer un gobernante responsable: relacionarse con nuestro principal aliado que ha sido siempre EEUU, debiendo ensanchar relaciones con todos los países del mundo que se ajusten a las reglas democráticas. Toca ahora poner orden en casa. Nuestro país quedó enlodado en el Congreso Nacional, hay que hacer un saneamiento jurídico que nos permita volver a ser un Estado de Derecho. La tarea que le corresponde a la nueva directiva del Congreso que habrá de elegirse en los próximos días, requiere pensar en el heroísmo para deshacer todas las barbaridades cometidas por Luis Redondo.
El diputado Luis Redondo es un sujeto abominable, no hay exageración en decir que su conducta es muy parecida a la de cualquier dictador fascista de la historia. En la historia política de nuestro país, después de Tiburcio Carias, no había surgido un dirigente del Congreso con semejante peso, no solo por su enorme barriga, sino por las toneladas de cinismo que se carga entre su espesa barba y su cerebro desorbitado. El diputado Luis Redondo tiene en el cerebro un caos del tamaño de dos cabezas, gravemente afectadas por la locura que lo mantiene acelerado por el deseo de engañarnos a los hondureños, y de autoengañarse él mismo, al pensar que por ser monstruosamente inteligente nada le impide mantenerse en el poder, alegando que su pseudo Comisión Permanente puede hacer un nuevo conteo de los votos, en sustitución del CNE.
Pretender desconocer todo el proceso electoral, administrado por el CNE, que ya fue reconocido por los organismos internacionales y por toda la comunidad internacional, es un estado de absoluto desasosiego que por encima de todo da asco, por lo cual Redondo se coloca en la perspectiva del sujeto a quien vemos como un monstruo peligroso, capaz de hacer cualquier cosa por mantenerse en el poder. Pero, este tipo de monstruos como Luis Redondo es humano, en rigor, solo un humano con tanta deformación mental puede ser tan monstruoso. Patológicamente, el diputado Luis Redondo es un sujeto enfermo que cree que por tener cierto apoyo del PLR puede alzarse sin tener la Constitución a su favor, para revertir un proceso electoral que ya tiene carácter de cosa juzgada. Redondo se ampara en que al contar con el apoyo de Mel Zelaya, los diputados de oposición le tienen miedo. Y se autoengaña, porque el pleno del Congreso, autoconvocado, puede reiterar la petición de dictarle orden de captura sin necesidad de abrirle juicio, porque Redondo está actuando en forma contumaz como un flagrante reincidente violador de la Constitución, desde su inicio como usurpador del cargo como presidente de la junta directiva hasta este momento.
Quitar a Redondo del Congreso Nacional no es un acto ilegal, es una necesidad nacional, es un acto de heroísmo que implica el valor de eliminar del escenario político a la persona más inescrupulosa que ha vivido estos cuatro años mancillando la dignidad de los hondureños y deshonrando a Honduras.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 12 de enero de 2026.
