PANTOMIMA Y TERRORISMO

El diputado Luis Redondo hizo dos cosas diametralmente distintas el jueves por la tarde: hizo pantomima y al mismo tiempo, terrorismo. En un desmedido abuso, como es su costumbre, uso el hemiciclo del Palacio Legislativo como si fuera un aposento de su propiedad, para celebrar una farsa de asamblea del PLR con diputados propietarios y suplentes de este partido. Uno de sus cómplices, diputado Ramón Barrios, leyó un pseudo informe de los resultados electorales, para justificar la petición de repetir el conteo electoral. Por supuesto que nada de lo que hizo ayer el grupúsculo del PLR presidido por Luis Redondo tiene efecto alguno en el proceso electoral, que, habiendo concluido el conteo de los votos y hecha la declaratoria final del resultado, es un caso cerrado, es lo que en derecho bien podría compararse al efecto de cosa juzgada.

Las elecciones del 30 de noviembre a estas alturas constituyen un hecho irreversible y solo en la cabeza de personas desjuiciadas es que podría alimentarse la idea de que un pequeño sector, caracterizado por usurpar funciones y por violentar la Constitución y demas leyes, podría lograr que las instituciones que tienen el mandato constitucional para celebrar, custodiar y tutelar el proceso electoral, decidieran rendirse ante los heraldos de la ilegalidad y darles la razón a quienes han venido pisoteando la Constitución y demas leyes. Sabiendo todo esto, Redondo y sus cómplices estaban haciendo una pantomima, un forcejeo falso, para ver si podían ablandar a sus colegas de la oposición y obtener un espacio de negociación, que les permitiera acomodar a Redondo en una diputación que no pudo ganar y de ser posible abrirle campo a Mel Zelaya que también se ha quedado sin ningún tipo de asidero.

La pantomima en el género teatral es una comedia basada en hechos ficticios, en el idioma correcto es una farsa, y eso es lo que monto ayer en el Congreso Nacional, Luis Redondo, una autentica pantomima, una farsa. Redondo está desesperado, sabe que cometió el peor delito en materia política que es usurpar el ejercicio de una función pública importante, lo que de acuerdo al Código Penal se castiga con varios años de prisión e inhabilitación de toda actividad política. Pero, la irresponsabilidad de Redondo va mucho más allá, es que en la usurpación de la Presidencia del Congreso Nacional, atribuyéndose facultades para las que estaba deslegitimado por su condición de usurpador, en una cascada de ilegalidades, rayando en el abuso, eligió a dos procuradores, a un Poder Judicial y al fiscal general. 

Todo lo anterior hay que interpretarlo en la doctrina de la génesis jurídica de los actos y de los hechos, porque como en todas las cosas, también en el derecho los actos y los hechos se remiten al principio, al origen, a la raíz, al nacimiento. Luis Redondo no fue electo presidente del Congreso, fue impuesto en un acto violento protagonizado por un grupúsculo de diputados del PLR LIBRE, encabezados por el diputado Rasel Tome, quienes desalojaron a los directivos electos por el pleno, imponiendo por la fuerza a Redondo y su grupo, quienes conformaron una directiva usurpadora. En ese momento se rompió el Estado de Derecho en Honduras y todo lo que se hizo en el Congreso quedo deslegitimado, es decir, revestido de ilegalidad. Igual suerte corre la pseudo Comisión Permanente que ha incurrido en la gravedad de reemplazar al pleno del Congreso, en una temeraria condición de ser un cuerpo ilegal y usurpador a la vez.

Esta situación tiene crispados a Redondo y a sus diputados compinches que hicieron el ridículo con la grotesca pantomima de querer sustituir al organismo electoral, que por mandato constitucional tiene la responsabilidad de organizar, conducir y garantizar los resultados de las elecciones. Además, profundamente agravada al ordenar que los grupos violentos atacaran con explosivos a los diputados que intentaban subir al hemiciclo, poniendo en peligro sus vidas, lo que está tipificado en materia criminal como una agresión terrorista. Redondo suma de esta forma, a la sarta de delitos que ha cometido, el más grave entre todos: responsable de cometer terrorismo. De manera que ya no solo deberá rendir cuentas por delitos politicos, sino que en materia penal se le suma ser el autor intelectual de un atentado terrorista en contra de diputados de la oposición.

Su camarada Rasel Tome, a quien le debe haber asaltado la presidencia del Congreso, le cabe haberle dado el mejor consejo a Redondo, al pedirle que desista de su terquedad delictiva con una sola expresión: ¡Redondo, Ya! Este Ya es muy significativo, implica que Redondo y demas necios del PLR, reconozcan que perdieron las elecciones, que se den por vencidos, y que desistan de ese pataleo ridículo. Pero, si persisten por otras razones exógenas que dependen de EEUU y continúan con su intento irracional de boicotear el traspaso de mando, hoy la OEA les ha formulado un jalón de orejas.

Xiomara Castro prometió garantizar una transición pacífica, pero parece que cambio de opinión. Esto es bastante indigno de su parte, y en algun momento le puede acarrear más que un simple dolor de cabeza, porque el mandatario que obstruye el traspaso de mando incurre en un delito: obstrucción al cumplimiento de la ley. ¡Por si no lo sabe Xiomara, es un delito gravemente penalizado!

Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 9 de enero 2026.