
La industria camaronera hondureña atraviesa un escenario complejo debido a la combinación de la sequía, el aumento de los costos de producción y la reducción de los precios internacionales, factores que han disminuido la rentabilidad de los productores.
El presidente de la Asociación Nacional de Acuicultores de Honduras (Andah), Juan Carlos Javier, explicó que la falta de lluvias, asociada a los efectos del cambio climático y al fenómeno de El Niño, ha provocado un incremento en la salinidad de las zonas destinadas al cultivo de camarón.
Esta condición afecta el crecimiento del crustáceo y obliga a los productores a aumentar el suministro de alimento, elevando entre 15 % y 18 % los costos de producción. Según Javier, este incremento está generando pérdidas y dificultando la sostenibilidad de las empresas.
El dirigente destacó que la reciente Ley de Alivio Financiero para los productores representa una herramienta importante para enfrentar la situación, aunque insistió en la necesidad de facilitar el acceso al financiamiento para mantener las operaciones y proteger los empleos, principalmente en la zona sur del país.