
Fue el gran patriota y poeta cubano José Martí, tribuno de enorme categoría, quien expresó una sentencia que vale oro: «honrar, honra», en medio de un acto multitudinario cuando se distinguía a un grupo de valientes combatientes cívicos, que habían dado todo, muchos de ellos la vida, por la causa de su independencia. Martí era un asiduo lector de la Biblia, sin duda había leído el libro de Samuel, donde esta esculpida para lo largo de los siglos la frase: «honrar, honra». Dios dice en la Biblia, en el libro de Samuel, que él honra, a los que le honran. Esto significa que Dios cuida y bendice a quienes le son fieles y lo buscan de verdad. Si lo adoramos con sinceridad, reconociendo lo importante que es Él, y vivimos según sus enseñanzas, Él nos honra con su bendición. Pero, en el contexto cotidiano, la expresión «honrar, honra» significa enaltecer, o premiar el mérito de alguien.
Por estos días trascendió que en el Congreso Nacional, la junta directiva dentro de sus atribuciones procedería a condecorar a las consejeras del CNE, Cossette López y Ana Paola Hall, por su admirable compromiso cívico-patriótico, al haber salvado la democracia hondureña, preservando los dos procesos electorales: las Elecciones Primarias del 9 de marzo y las Elecciones Generales del 30 de noviembre. En verdad, ambas consejeras tuvieron un comportamiento heroico, al enfrentar a costa de sufrir los riesgos personales, un hostigamiento feroz de varios funcionarios del PLR, empecinados en boicotear los dos eventos eleccionarios. Ambas profesionales enfrentaron con valor y coraje la terquedad y los abusos del consejero Marlon Ochoa, y del jefe del Estado Mayor de las FFAA, Roosevelt Hernández, quienes actuaron como puntas de lanza para boicotear las dos elecciones.
Aplicando la histórica expresión de Sir Winston Churchill para honrar a la gloriosa Fuerza Aérea de Inglaterra, por haberse enfrentado y vencido a la poderosa Fuerza Aérea alemana de Adolfo Hitler, podemos decir sin temor alguno que en Honduras «nunca tantos debieron tanto a tan pocas», puesto que el proceso electoral que fue respaldado por millones de hondureños que ansiábamos elegir limpiamente a nuestras autoridades de gobierno, estuvo en alas de cucaracha, a punto de ser boicoteado por los agentes del PLR dentro del mismo CNE, dentro de las FFAA y por supuesto por todo el Gobierno de Xiomara Castro, que anhelaba continuar en el mando de la nación.
Fue un extenso como largo año 2025, en que se vio la manifiesta mala intención por torpedear las Elecciones Primarias en marzo de 2025 y posteriormente por impedir la declaratoria de las Elecciones Generales del 30 de noviembre. En ambas situaciones, en las Primarias la consejera Cossette López, y en las Generales la consejera Ana Paola Hall, fueron víctimas de ataques descarnados, que llegaron más allá de la simple intimidación. El Partido LIBRE-PLR tenía toda la intención de despellejar a las consejeras, primero orillándolas a un estado de crispación permanente para mantenerlas nerviosas al grado de obligarlas a renunciar y finalmente someterlas a una persecución legal contando con la complicidad del fiscal general Johel Zelaya. Obviamente, siendo seres humanos, tanto la consejera Cossette López como la consejera Ana Paola Hall, debieron tomar todas las precauciones posibles para no verse imposibilitadas de cumplir con su deber cívico, algo que lograron, ganándose el reconocimiento general de los hondureños, hasta llegar al día hoy en que podemos decir con orgullo que logramos salvar nuestra democracia.
Cierto que la inmensa mayoría los hondureños respaldamos moralmente a las consejeras López y Hall, pero no hubiéramos podido disfrutar el sagrado derecho de elegir a nuevas autoridades, si estas dos grandes mujeres hondureñas no hubieran podido resistir tantas presiones y tanto hostigamiento de que fueron objeto por el PLR. Hoy trasciende que el gobierno las designa en cargos diplomáticos relevantes, para lo cual las dos consejeras dispondrán de un permiso sin goce de sueldo en el CNE. Respaldamos este reconocimiento del Gobierno de Nasry Asfura a las consejeras López y Hall. Ellas merecen seguir manteniendo la protección del fuero político, partiendo de que hay acciones legales del fiscal general contra ambas, inducidas por el coordinador del PLR, Mel Zelaya.
Esta protección que les otorga el fuero politico es más que justo, las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall no pueden quedar expuestas a un escarnio mayúsculo, si una vez despojadas del reconocido manto protector que les otorga la Constitución por ostentar la condición de magistradas del CNE, podrían ser objeto nuevamente de una persecución que las exponga a caer en las garras de personas irracionales que han encarrilado su vida a desafiar y violar la Constitución de la República y demás leyes. Los hondureños vivieron meses de angustia pensando que no habría elecciones, y solo fuimos pocos los que vimos de cerca la presión que ejerció el PLR y sus perros de garra sobre las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall. Ambas consejeras, mujeres, seres humanos con debilidades se armaron de coraje y valor y fueron más allá del común desafío, se plantaron en forma heroica y actuaron salvando las elecciones.
Hoy, el Estado las honra con cargos diplomáticos, que no es un pago, porque cuando se enaltece a alguien por su valor, se premia el mérito, que no es común en los gobiernos hondureños. El Gobierno del Presidente Nasry Asfura, al honrar a las consejeras López y Hall, ha hecho suyo el principio bíblico: ¡HONRAR, HONRA!
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy lunes 2 de marzo de 2026.