
En un paso significativo para la salud pública y la lucha contra las infecciones de transmisión sexual en el país, la Secretaría de Salud anunció que a partir de diciembre incorporará el lenacapavir, un innovador medicamento inyectable de acción prolongada diseñado para la prevención del VIH mediante la profilaxis preexposición (PrEP).
La llegada de esta herramienta farmacológica posiciona a Honduras a la vanguardia en esquemas preventivos de última generación. El principal beneficio del lenacapavir radica en su comodidad y apego al tratamiento, ya que requiere únicamente dos aplicaciones al año administradas cada seis meses bajo estricta supervisión médica, ofreciendo una alternativa altamente eficaz para quienes buscan protegerse sin depender de la ingesta diaria de comprimidos.

La incorporación de esta terapia se alinea con las directrices globales de salud. En julio de 2025, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó oficialmente el lenacapavir como una opción adicional de prevención primaria. Esta decisión del organismo internacional se fundamentó en rigurosos ensayos clínicos que demostraron una eficacia cercana al 100 % en determinados grupos de estudio, lo que convirtió al fármaco en uno de los avances científicos más trascendentales en la historia del combate contra la epidemia del VIH.
Las autoridades sanitarias enfatizan una distinción técnica crucial: a diferencia de las terapias antirretrovirales utilizadas para controlar la replicación viral en personas que ya viven con el virus, el lenacapavir en esta modalidad se prescribe exclusivamente a individuos seronegativos que presentan un mayor riesgo de exposición y buscan prevenir el contagio.
Asimismo, los especialistas recuerdan que la PrEP inyectable constituye una barrera complementaria contra el VIH, pero no sustituye el uso del preservativo ni protege contra otras infecciones de transmisión sexual (ITS).
Para garantizar la seguridad de los usuarios y preservar la efectividad del fármaco, la aplicación del lenacapavir requerirá un riguroso protocolo clínico. Antes de administrar la primera dosis y en cada refuerzo semestral, el paciente deberá someterse a pruebas diagnósticas obligatorias para confirmar la ausencia del VIH. Este procedimiento es fundamental para prevenir la aparición de mutaciones de resistencia farmacológica en caso de que exista una infección no detectada previamente.
Según lo estipulado por la Secretaría de Salud, el suministro de este método inyectable iniciará en el mes de diciembre a través de la red nacional de clínicas de Vigilancia Centinela de las Infecciones de Transmisión Sexual (VICITS), así como en centros operados por organizaciones de la sociedad civil debidamente certificadas. Con esta estrategia, el Estado busca diversificar las opciones preventivas, promover una mayor adherencia a la PrEP y continuar reduciendo la tasa de nuevas infecciones por VIH en la población hondureña.