
El nerviosismo de Marlon Ochoa es inocultable, está temblando al verse acorralado ante el inminente avance del brazo de la justicia que lo cogerá más temprano que tarde, para colocarlo en el banquillo en el cual no podrá defenderse con sus mentiras de siempre. Marlon Ochoa se ha construido su propio viacrucis, desde el momento en que empezó a hostigar a la consejera del CNE, Cossette López, tratando de boicotear las Elecciones Primarias de marzo de 2025. Utilizó todas las tretas y artimañas para hacerle la vida imposible a la consejera López, comenzó por ponerle guaruras en la puerta de la oficina a la consejera López, con perros feroces, entrenados para aterrorizar con sus fauces con colmillos puntiagudos, un método usado en las viejas penitenciarias para mantener a raya a los prisioneros. Eso no fue suficiente para intimidar a la consejera Cossette López, descendiente de una familia bravía de abogados, de apellido López Osorio, acostumbrados a fajarse con los bravucones en el ejercicio del Derecho Penal.
Marlon Ochoa, formando parte del team de la familia Zelaya, encarno el papel del perro mastín, la bestia perruna adiestrada para matar a la presa si fuera necesario. Estuvo a punto de hacer naufragar las Elecciones Primarias, retardando la entrega de las urnas con la complicidad de Roosevelt Hernández. Pero le falló el cálculo diabólico. No contó que los electores tenían tantas ganas de ejercer el sufragio, que se aguantaron en sus centros de votación hasta 12 y 15 horas, con una paciencia estoica, hasta depositar el voto. En esa elección primaria del mes de marzo, fuimos los ciudadanos los que le ayudamos a la consejera López a propinarle la primera derrota a Marlon Ochoa.
En el transcurso de ese episodio, Marlon Ochoa demostró su bajísima ralea al acudir al expediente más sucio para minar la moral de la consejera López, al llegar a lo más bajo que es el denuesto, en el cual, el atacante recurre a la injuria personal para destruir a la víctima. Ochoa fracaso, porque desconocía que se enfrentaba a una mujer con temple de acero, como es la consejera Cossette López. Habiendo transcurrido las Elecciones Primarias, Marlon Ochoa descubrió que no se estaba enfrentando a una persona débil, a la que podía doblegar con las payasadas histriónicas, con las cuales el PLR busca impresionar e intimidar a las personas que no piensan como ellos.
De allí en adelante, Marlon Ochoa contó con el respaldo de toda la artillería pesada del PLR, comandada por su coordinador general Mel Zelaya, para dar al traste con las Elecciones Generales, pero, a esas alturas las dos consejeras, López y Hall, actuaron como dos atalayas, plantadas en el escenario de la ley, con la Constitución de la República en sus manos, defendiendo a capa y espada el proceso electoral. En el transcurso, Marlon Ochoa hizo acopio de todas las trampas y ardides que tiene el repertorio del PLR, que sería prolijo enumerar, desde boicotear el sistema de transmisión de datos, interferencias malintencionadas para que no llegaran a tiempo al país los equipos necesarios para el escrutinio y finalmente, la acción más burda que era retrasar el conteo de los votos.
El pueblo hondureño pudo ver la cara destemplada de Marlon Ochoa la noche de las elecciones, 30 de noviembre, noche trágica para el PLR cuando los tres consejeros habían tenido el privilegio de ser los primeros mortales en ver el reflejo del escrutinio y descubrir Marlon Ochoa, que toda su madeja de trampas se había desmoronado, no funcionaron los ardides, su candidata Rixi Moncada había recibido una vapuleada electoral de Padre y Señor mío. Porque el 81 por ciento de los electores se había expresado en las urnas, en forma repartida por los candidatos, nacionalista y liberal, y apenas un 19 por ciento por la avergonzada Rixi Moncada.
Hoy, a la hora de las verdades, las consejeras Cossette López y Ana Paola Hall, se toman la revancha con la ley en la mano, procediendo a demandar el juicio politico contra su colega Marlon Ochoa, en que Marlon solo será separado de su cargo de consejero, pero sin perjuicio de acudir a las instancias civil y penal por los agravios proferidos por Marlon, especialmente contra la consejera Cossette López, pero además, por haber violado la Constitución al intentar torpedear dos procesos electorales, en perjuicio del sagrado derecho del pueblo, el soberano, de elegir a sus nuevas autoridades. Marlon está temblando de miedo, intenta asumir el papel de víctima, cuando a la vista de todos, Marlon es el cruel victimario. No haya que hacer, quiere lanzar culpas de un fraude que fue orquestado por el PLR. Los fraudes, Marlon, son organizados por los partidos de gobierno, porque tienen todos los fierros del poder a su alcance. Los fraudes jamás proceden de los sectores de la oposición que apenas tienen para sobrevivir. Es ridículo imputar fraude a los opositores, todo mundo sabe que LIBRE solo dependía del fraude para derrotar a la oposición. Aquella angustiosa noche del 30 de noviembre, a Marlon Ochoa no debió sorprenderle el resultado aplastante contra su candidata Rixi Moncada. Fueron más de 3 millones de electores hondureños los que se volcaron contra la candidata del PLR. Por todo esto, hoy Marlon Ochoa está más que asustado, está temblando del miedo. Y cree que actuando como lo está haciendo, apareciendo como la víctima, se ganará la indulgencia popular. ¡Pobrecito Marlon Ochoa! Está en el mismo caso de los pájaros, disparándoles a las escopetas.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 20 de marzo de 2026.