
Los hondureños tenemos que celebrar que los enemigos de la libertad no hayan alcanzado su objetivo de robarnos la democracia, a pesar de haber contado con un enorme apoyo internacional para montar un estratégico aparato de fraude para amañar las elecciones, con lo que creyeron tener asegurada la victoria. Fue la permanente superioridad histórica de los sectores democráticos, reforzada por la necesidad de evitar que el Partido LIBRE (PLR) se perpetuara en el poder, lo que nos llevó a los hondureños a consolidar la unidad entre los demócratas, a incrementar la solidez y las convicciones de quienes defendemos una sociedad abierta, donde impere la libertad económica, incluso para cerrar el paso a los enemigos de la democracia, sin contemplaciones.
Los hondureños vimos como en cuatro años, el gobierno populista de Xiomara Castro causo muchos danos que son difícilmente reparables en los fundamentos sobre los que funciona la Democracia en un Estado de Derecho. Que la junta directiva usurpadora que presidió Luis Redondo, haya elegido a dos procuradores, a todo un Poder Judicial y al fiscal general, en un ambiente de ilegitimidad , hundió a nuestro país en el fango de la ilegalidad, porque todos estos funcionarios y organismos estuvieron estos años «de facto», por lo que todos sus actos, desde el primero hasta el último, están corroídos por la nulidad y como tal, son actos que no tienen validez.
Para decirlo de un modo más contundente y triste: el Partido PLR y la directiva usurpadora del Congreso Nacional buscaban que los hondureños nos acostumbráramos a considerar la ilegalidad como una parte del paisaje político, y, sobre todo, que elementos esenciales de las relaciones entre partidos y ciudadanos se basaran en el reconocimiento de sus abusos, arbitrariedades y actos ilegales como algo normal. Es decir, que el gobierno de Xiomara Castro y el Partido LIBRE violaran la Constitución y las leyes en general, fuera de lo más normal para los hondureños. Todo el mundo ha reconocido que el Partido PLR ha sido derrotado en las urnas en forma contundente, y, sin embargo, esa derrota aplastante sufrida por LIBRE (PLR) no mermo su decisión de declararse eternos violadores de la ley.
Este día despertamos alegres al saber que en la realidad de los hechos, pudimos salir de la larga pesadilla que resulto vivir durante cuatro años, sometidos a las arbitrariedades y caprichos de un gobierno autoritario, anhelando que, ojalá los politicos que asumen el poder comprendan que la democracia no debe ser vista como un premio de lotería. Que si la tradición ha sido que el partido que gana la elección monopolice los poderes, se dé cuenta que los tiempos han ido cambiando y que, al estar los ciudadanos más informados que antes, las personas tienen más desarrollado el discernimiento político. Han desarrollado más la capacidad para poder apreciar cuando los politicos actúan con madurez, en función de país, o solo para aprovecharse de los cargos públicos.
Los ciudadanos ya no olvidan los grandes errores de los politicos, a eso se debió el voto inclemente de castigo aplicado a la candidata Rixi Moncada, que baso su campaña política en una sarta de mentiras; a eso se debió que los ciudadanos del Valle de Sula le aplicaran una gran dosis de escarmiento a Luis Redondo, no solo negándole el voto sino dándole un azote de reprensión moral en el momento que acudía a la urna, espetándole los insultos más degradantes con el que se le da muerte moral a un individuo aprovechado, que de la manera más impúdica manoseo los dineros públicos del Poder Legislativo, por lo que deberá responder ante la justicia, igual que por las violaciones y abusos flagrantes contra la Constitución, que los ciudadanos debimos soportar impotentes ante el escudo altanero que Luis Redondo se forjó con el apoyo del gobierno de Xiomara Castro.
Todo lo que ocurrió en los cuatro años de gobierno de Xiomara Castro y el PLR, es clave para entender la fragilidad de una Democracia en la que las palabras pierden su sentido, cuando un gobierno populista, por excelencia autoritario como el de LIBRE, con el que nos ha tocado convivir y sobrevivir, con esa extravagancia estúpida de llevar a Honduras hacia la pobreza, porque Fidel Castro un día les dijo a los líderes comunistas que los pobres son los que votan por su tipo de gobierno, no obstante todo el daño que le hizo a Honduras, se pudo haber entronizado y robarse el país, utilizando a la misma Democracia, amañando las elecciones.
Hoy, gracias a Dios, hemos podido salir de esa pesadilla. Ojalá que los políticos aprendan la lección, porque al final, es por culpa de los politicos avorazados que los hondureños tenemos una Democracia inmadura, huérfana de ciudadanía, porque los que ganan el poder se dejan vencer por la obsesión del poder y del enriquecimiento. A partir de hoy, dependiendo del comportamiento de los politicos, los hondureños no debemos premiar con el olvido las malas acciones del gobierno y de los funcionarios. No hay que dar espacio para olvidar. Hay que tener presente a los abusivos en el poder, para castigarlos como se merecen.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy miércoles 21 de enero de 2026.
