
La expectativa continúa. Tras una nueva y extensa jornada de negociación tripartita, el sector obrero, la empresa privada y el Gobierno no lograron alcanzar un consenso para definir el nuevo ajuste al salario mínimo en Honduras para el año 2026.
El factor retroactivo: Un alivio para el trabajador
A pesar de que el proceso ya suma cuatro meses de diálogos sin éxito, el secretario de Trabajo, Fernando Puerto, recordó un punto fundamental para la tranquilidad de la población: cualquier acuerdo que se logre tendrá carácter retroactivo al 1 de enero de 2026.
Esto significa que, una vez aprobado, las empresas deberán pagar el acumulado de los meses anteriores.
¿Qué pasa si no hay acuerdo?
El funcionario se mostró optimista sobre un posible cierre en los próximos días; sin embargo, la ley es clara: de persistir el desacuerdo entre las partes, será el Gobierno de la República quien tenga la facultad de fijar los nuevos montos de forma unilateral mediante decreto ejecutivo.
Actualmente, el salario promedio se mantiene congelado en 13,985 lempiras, variando según los 10 sectores económicos y el tamaño de las empresas.