
El engranaje financiero del Estado hondureño entra en una fase decisiva.
La designada presidencial, María Antonieta Mejía, confirmó este lunes que el proyecto del Presupuesto General de la República para el ejercicio fiscal 2026 será sometido a aprobación en el Consejo de Ministros en el transcurso de esta semana.
Según Mejía, el documento ha sido diseñado bajo una premisa de realismo económico, alejándose de las prácticas de administraciones anteriores.
Adiós al «presupuesto inercial»: La designada fue enfática al señalar que el retraso en la aprobación no ha sido accidental, sino producto de una revisión exhaustiva para evitar errores del pasado.
«No es de forma antojadiza», destacó, criticando la vieja costumbre de simplemente añadir un 10% adicional a las cifras del año anterior sin un análisis de eficiencia.
El objetivo actual es ajustar los recursos a la estructura orgánica real de las Secretarías de Estado para garantizar una operatividad eficiente durante todo el año 2026.
Venta del avión presidencial como símbolo de ahorro: Por su parte, el legislador del Partido Nacional, Arnold Burgos, adelantó que tras la aprobación en el Ejecutivo, el Congreso Nacional recibirá el proyecto la próxima semana para su debate y ratificación final.
Burgos destacó que este presupuesto viene acompañado de medidas de austeridad significativas, entre las que sobresale la iniciativa para la venta del avión presidencial.
De acuerdo con el diputado, esta acción permitirá al Estado un ahorro sustancial al eliminar los elevados costos de mantenimiento y operación de la aeronave, fondos que podrán ser redireccionados a áreas prioritarias dentro del nuevo presupuesto.
Con estos movimientos, el Gobierno busca proyectar una imagen de responsabilidad fiscal ante la ciudadanía y los organismos internacionales.