
La incertidumbre continúa para la clase obrera hondureña.
Este miércoles concluyó la cuarta ronda de negociaciones tripartitas entre el Gobierno, el sector privado y las centrales obreras sin lograr pactar el nuevo ajuste al salario mínimo para el 2026.
A pesar de la falta de firma, el ministro del Trabajo, Fernando Puerto, anunció que los sectores se han declarado en «sesión permanente».

Por su parte, el representante obrero Josué Orellana se mostró optimista, señalando que los acercamientos son significativos y que el acuerdo podría concretarse la próxima semana.
La meta de los negociadores es enviar un mensaje de estabilidad y diálogo social, mientras miles de trabajadores esperan un ajuste que compense el costo de la vida.
Las propuestas y contrapropuestas siguen sobre la mesa en una carrera contra el reloj.