
La economía de los hogares hondureños se prepara para un escenario crítico. Expertos advierten que el próximo 1 de abril de 2026 entrará en vigencia un incremento sustancial en la factura de energía eléctrica, impulsado por una «tormenta perfecta» de factores externos e internos.
El analista energético Kevin Rodríguez señaló que la revisión trimestral de la CREE llega en el peor momento posible.
A la crisis geopolítica en Medio Oriente, que mantiene el búnker y el diésel por las nubes, se suma un verano extremadamente caluroso y un «rezago» heredado del 6% que quedó pendiente desde diciembre pasado.
«Estamos en una situación mucho peor que en 2022 o 2023», advirtió Rodríguez, destacando que el país depende actualmente de más de 400 megavatios generados con diésel, el combustible más caro del mercado.
Con un tipo de cambio que ya supera los 26.50 lempiras por dólar, el panorama para el trimestre abril-junio apunta a ser uno de los ajustes más duros de los últimos años.