
La presidenta del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Anabel Gallardo, calificó como positiva la suspensión temporal de ciertos aranceles aplicados por Estados Unidos a productos hondureños, tras un fallo de la Corte Suprema estadounidense que determinó que el presidente Donald Trump carecía de autoridad para imponer aranceles recíprocos de manera unilateral.
Esta medida beneficia especialmente a la industria textil y al sector agroindustrial —principales generadores de empleo y exportaciones hacia el mercado estadounidense—, al exceptuar a Honduras (junto a otros países del CAFTA-DR, México y Canadá) del nuevo arancel general del 10 % establecido por Washington en respuesta al dictamen judicial.
No obstante, Gallardo advirtió que se trata de una exoneración provisional que requiere consolidarse mediante una negociación diplomática sostenida con la administración Trump, para garantizar estabilidad y competitividad a largo plazo. La dirigente empresarial llamó a socializar la situación, fortalecer la ventaja arancelaria y promover mayor inversión y empleo.
demás, exhortó al gobierno hondureño —pendiente de aprobar el presupuesto nacional— a optimizar el gasto público, reducir la burocracia y destinar recursos a prioridades como salud, educación e infraestructura, en lugar de cubrir obligaciones legales o expandir estructuras administrativas, enfatizando que la carga tributaria debe traducirse en productividad y desarrollo real para la población.