
En un duelo cargado de expectativa por el liderato del torneo, Real España y Motagua protagonizaron el primer clásico oficial de la temporada en un partido que comenzó dormido pero terminó con emociones intensas. Los sampedranos llegaban con la gran oportunidad de escaparse en la cima tras los tropiezos de Olimpia y Marathón, mientras que los capitalinos buscaban dar un golpe de autoridad para instalarse como nuevos líderes.
Aunque la afición respondió en regular cantidad, la primera mitad fue de trámite lento y escasas emociones, con apenas algunas aproximaciones de David Sayago y una amarilla a Darixon Vuelto como únicos destellos en 40 minutos para el olvido.
Sin embargo, justo antes del descanso, Darixon Vuelto rompió la paridad con el 1-0 para los aurinegros, desatando el partido. Minutos después, al 44’, Rodrigo de Olivera igualó para Motagua con un tanto que prometía una complementaria vibrante.
En la segunda parte, el “ciclón” impuso una presión asfixiante y Óscar Discua dio la vuelta al marcador al 55’ (2-1). Real España respondió con todo y, pese a las constantes llegadas, tuvo que esperar hasta el 83’ cuando Eddie Hernández convirtió un penal para sellar el definitivo 2-2, resultado que permite a la “máquina” conservar el primer lugar de la tabla de posiciones.