
El Bodo Glimt protagonizó una exhibición histórica al vencer 3-1 al Inter de Milán en la ida de la eliminatoria hacia los octavos de final de la Liga de Campeones, en un estadio con césped artificial que se convirtió en un auténtico fortín para el equipo noruego.
La ventaja de dos goles deja al Inter con la obligación de remontar en San Siro, donde deberá marcar al menos dos tantos para forzar la prórroga y mantener vivas sus esperanzas de avanzar.
El partido fue un verdadero terremoto para los italianos. Kasper Høgh abrió el marcador a los 20 minutos con un tacón magistral que habilitó a Fet, mientras que Pio Esposito igualó momentáneamente para el Inter.
Sin embargo, entre los minutos 61 y 64, el Bodo Glimt sentenció con los goles de Haugen y Høgh, desarmando completamente a los ‘nerazzurri’ y dejando a los de Cristian Chivu en la necesidad de una remontada complicada en su estadio. El Bodo Glimt se consolida como un rival a temer y sueña con avanzar a unos octavos históricos.