
En un duelo intenso y lleno de emociones, el Atlético de Madrid se impuso 2-0 al Barcelona este miércoles en la ida de los cuartos de final de la Liga de Campeones, en un partido marcado por la expulsión de Pau Cubarsí al minuto 44, que dejó al conjunto azulgrana en inferioridad numérica.
Aprovechando esa ventaja, el equipo dirigido por Diego Simeone abrió el marcador con un golazo de tiro libre de Julián Álvarez al cierre del primer tiempo, y sentenció el encuentro con un tanto del noruego Alexander Sorloth en la segunda mitad.
El triunfo rojiblanco en el Camp Nou coloca al Atlético en una posición favorable de cara al partido de vuelta en el Riyadh Air Metropolitano.
Pese a un tenso recibimiento con lanzamiento de objetos contra su autobús, el conjunto madrileño dio un paso firme en su camino hacia las semifinales de una competición que aún no ha logrado conquistar, tras haber sido subcampeón en 2014 y 2016.