
En una jornada histórica para la vida institucional del país suramericano, Pedro Alliana juró este viernes como nuevo presidente constitucional de la República del Paraguay. El traspaso del mando presidencial se produjo en una sesión extraordinaria del Poder Legislativo, donde el titular del Congreso, Basilio Núñez, procedió a imponer la banda y el bastón de mando al exvicepresidente, luego de que el pleno senatorial destituyera mediante juicio político al mandatario saliente, Santiago Peña, por las irregularidades vinculadas al colapso de la entidad financiera Ueno bank.
Durante su primer mensaje a la nación como jefe de Estado, Alliana dirigió un compromiso firme hacia las familias y sectores afectados por la parálisis del sistema bancario, asegurando que «los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente». El mandatario instruyó de inmediato la ejecución de medidas de urgencia para priorizar el rescate del patrimonio de los pequeños ahorristas e instituciones de seguridad social como el Instituto de Previsión Social (IPS), cuyos fondos se mantenían congelados tras el cierre dispuesto por el Banco Central del Paraguay (BCP).

La reconfiguración del Poder Ejecutivo se completó de forma expedita tras la juramentación como nuevo vicepresidente de Antonio Barrios, quien renunció a su escaño en el Senado para integrarse a la fórmula gobernante. Con este paso, la nueva administración asume la conducción del país para culminar el periodo gubernamental correspondiente al mandato 2023-2028.

Giro hacia la política interna, rescate financiero y respaldo partidario
La toma de posesión marca un cambio de rumbo en las directrices del Gobierno paraguayo:
- Resarcimiento priorizado: El mandatario exigió a los equipos técnicos y reguladores celeridad para resarcir los recursos de más de 2.94 millones de usuarios afectados, demandando resultados concretos a los ministros asignados a la tarea.
- Enfoque territorial: Alliana distanció su estilo de gestión del modelo de su antecesor, anunciando una agenda enfocada en los asuntos domésticos y restringiendo los desplazamientos oficiales al extranjero a causas estrictamente indispensables.
- Consolida el liderazgo del Partido Colorado: Al reafirmar su lealtad a los principios del gobernante Partido Colorado (ANR), el nuevo gobernante busca cohesionar a las bancadas parlamentarias oficialistas tras haber superado previamente en la Cámara de Diputados una moción de juicio político en su contra.
Con el ascenso de Pedro Alliana a la primera magistratura, Paraguay inicia una compleja etapa de estabilización económica y restitución de la confianza institucional en medio de la crisis bancaria más severa de su historia reciente.