
El avance del Censo Nacional de Población y Vivienda 2026 mantiene bajo la atención pública debido al lento ritmo del levantamiento de información en Honduras. A casi tres meses de haber comenzado el operativo, el Instituto Nacional de Estadística (INE) reporta un total de 3,237,148 personas censadas, cifra que representa aproximadamente el 32.4 % de los 10 millones de habitantes estimados en el territorio nacional.
Los resultados reflejan que todavía existe una considerable cantidad de hondureños pendientes de registrar, situación que genera interrogantes sobre la capacidad de las autoridades para cumplir con los objetivos y plazos establecidos al inicio del proceso.
El levantamiento censal comenzó el pasado 10 de agosto de 2026 con la finalidad de actualizar los datos demográficos, sociales y económicos de la población, información que posteriormente permitirá conocer con mayor precisión las condiciones de vida de los hogares y las características de las comunidades.

Sin embargo, el desarrollo del operativo ha enfrentado diferentes dificultades y su ejecución continúa en la mayoría de los departamentos, mientras las proyecciones apuntan a que podría extenderse hasta diciembre.
La demora representa un desafío para una actividad considerada fundamental para la planificación del desarrollo nacional, debido a que sus resultados sirven como referencia para la distribución de recursos, la formulación de políticas públicas y la identificación de las necesidades de los distintos sectores de la sociedad.
Plan inicial no se estaría cumpliendo
De acuerdo con la planificación original, el INE contemplaba dedicar aproximadamente un mes al levantamiento de información de la población y otro período similar para regresar a las viviendas que hubieran quedado pendientes durante las primeras visitas.
No obstante, el ritmo de ejecución ha superado considerablemente esos períodos, obligando a mantener el trabajo de los censistas durante más tiempo del previsto.
Entre las dificultades que se han presentado figura la negativa de algunos ciudadanos a proporcionar sus datos, una situación que complica la cobertura territorial y obliga a los equipos de campo a realizar esfuerzos adicionales para completar las entrevistas.
La participación de los hogares resulta determinante para el éxito del censo, ya que cada vivienda que queda sin registrar representa información que no se incorpora oportunamente a las estadísticas nacionales.
Señalan rechazo de ciudadanos a participar en el censo
El abogado y funcionario gubernamental Leonel Núñez manifestó que entre el 19 % y el 20 % de la población habría rechazado participar en el proceso censal.
Según sus declaraciones, esta resistencia constituye uno de los factores que estarían dificultando el trabajo de los encuestadores y afectando el cumplimiento de las metas establecidas.
Núñez también atribuyó parte de la negativa a mensajes que, según afirmó, habrían sido promovidos por algunos alcaldes y regidores del partido Libertad y Refundación (Libre) entre sus simpatizantes, con el propósito de que no facilitaran sus datos durante las visitas de los censistas.
Sin embargo, estas afirmaciones corresponden al funcionario y no constituyen una confirmación independiente de que las autoridades municipales señaladas hayan promovido acciones para obstaculizar el levantamiento de información.