
Una quebrada del municipio de Las Lajas, en el departamento de Comayagua, resultó contaminada con residuos de pintura y productos químicos, luego de que varios barriles fueran lavados en un establecimiento dedicado al servicio de autolavado de vehículos, según información proporcionada por autoridades municipales.
El hecho se conoció este sábado 31 de octubre de 2026, cuando pobladores del barrio Suyapa observaron que el agua del riachuelo presentaba una intensa coloración roja, una situación inusual que generó alarma y preocupación entre los habitantes de la zona.

El alcalde de Las Lajas, Manuel de Jesús Urbina, explicó que se trasladó al lugar acompañado de personal municipal y regidores para investigar lo ocurrido. Según las primeras indagaciones, una persona habría llevado varios barriles que contenían residuos químicos y pintura para que fueran lavados en un carwash.
De acuerdo con la versión del edil, durante el procedimiento se habría producido un rebalse en la fosa de desagüe del establecimiento, lo que permitió que los residuos llegaran hasta la quebrada que atraviesa el casco urbano.
El funcionario manifestó que, según la información preliminar, el propietario del negocio no se encontraba en el lugar cuando se realizó el lavado de los recipientes. Asimismo, sostuvo que el incidente habría sido accidental y no intencional, aunque reconoció que la situación provocó daños en el afluente.
La principal preocupación de las autoridades es que el riachuelo atraviesa el centro del municipio y desemboca en el río Yunque, por lo que existe el riesgo de que los residuos se desplacen hacia otros sectores y amplíen las afectaciones ambientales.
Según explicó el alcalde, el agua de esta fuente es utilizada por habitantes de la zona para actividades agrícolas y otras necesidades cotidianas. Además, el afluente alimenta peceras ubicadas en otros embalses, por lo que también existe preocupación por posibles daños a la actividad piscícola.
Ante el escenario, la municipalidad informó que busca implementar medidas para acelerar la circulación del agua mediante la disposición de dos pipas, con el propósito de favorecer la dilución de los residuos que permanecen en el afluente.
Sin embargo, esta medida no sustituye la necesidad de realizar análisis técnicos que permitan establecer qué sustancias fueron vertidas, su concentración y el nivel de contaminación que presenta el agua.
Hasta el momento, no se ha establecido mediante resultados de laboratorio la composición exacta de los residuos ni la magnitud de los daños ocasionados a la flora y fauna del lugar. Tampoco se ha informado oficialmente sobre personas afectadas por contacto con el agua.
Por su parte, se ha recomendado a los pobladores evitar el contacto con el agua mientras se esclarece la situación y se determina si representa un riesgo para las personas, los animales y las actividades productivas que dependen de esta fuente.
El caso vuelve a poner sobre la mesa la importancia del manejo adecuado de residuos químicos y de pintura, así como la necesidad de que los establecimientos que ofrecen servicios de lavado cuenten con sistemas apropiados para evitar que sustancias potencialmente contaminantes lleguen a las fuentes naturales de agua.
Las autoridades municipales deberán determinar las responsabilidades correspondientes y establecer el alcance de la contaminación registrada en esta zona de Comayagua.