
La Embajada de Estados Unidos en Honduras recomendó a sus ciudadanos evitar viajar a Puerto Cortés durante este fin de semana, tras recibir información sobre posibles amenazas contra infraestructura estratégica, incluidos puentes e instalaciones portuarias. Sin embargo, las autoridades hondureñas informaron posteriormente que las investigaciones descartaron la existencia de una amenaza real de atentado terrorista.
La alerta de seguridad fue divulgada el viernes 30 de octubre y estableció como período de precaución desde las 6:00 de la tarde de ese día hasta las 6:00 de la tarde del domingo 1 de noviembre. La representación diplomática también recomendó a sus ciudadanos que permanezcan en la zona mantenerse informados mediante los medios de comunicación locales y seguir las instrucciones de las autoridades hondureñas.

Según el aviso, la advertencia surgió después de que la Secretaría de Seguridad de Honduras comunicara información sobre posibles amenazas contra estructuras consideradas estratégicas en el municipio de Puerto Cortés, departamento de Cortés. La preocupación incluía posibles ataques contra puentes y vías de acceso al puerto y al centro de la ciudad.
Ante el riesgo reportado inicialmente, la Embajada aconsejó evitar esos sectores, especialmente durante las primeras horas de la mañana del sábado 31 de octubre. También advirtió sobre la posibilidad de una mayor presencia policial y retrasos en la circulación vehicular, por lo que pidió extremar las precauciones y revisar los planes de seguridad personal.
Investigación de las autoridades hondureñas
La investigación se desarrolló después de que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) compartiera información sobre mensajes en los que un individuo supuestamente manifestaba su intención de utilizar artefactos explosivos para causar daños en puentes e instalaciones portuarias. Según las autoridades, también se investigaron posibles referencias a vínculos con una estructura criminal transnacional.
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI), en coordinación con el Ministerio Público y con cooperación del FBI, realizó diligencias para establecer el origen y el alcance de las amenazas. Durante las investigaciones, las autoridades inspeccionaron una vivienda y decomisaron dispositivos electrónicos para su análisis.
No obstante, el 30 de octubre, la Secretaría de Seguridad informó que, tras las diligencias técnicas y científicas, se descartó la existencia de una amenaza real de atentado terrorista. Según el informe oficial, los análisis no encontraron elementos suficientes para proceder con el arresto del joven investigado.
Pese a este resultado, el caso permanece abierto para determinar el origen de los mensajes y establecer si se trató de un intento de desinformación o de una posible suplantación de identidad. Las autoridades también anunciaron que mantendrían el monitoreo y reforzarían la seguridad en la zona.
La advertencia diplomática y la posterior actualización de las autoridades reflejan la evolución de la investigación. Hasta la última información oficial consultada, no se había confirmado la existencia de un plan operativo para ejecutar los ataques denunciados.