
Los representantes del sector taxi y el Gobierno de Honduras alcanzaron un acuerdo el viernes 30 de octubre de 2026 para evitar una paralización de labores que amenazaba con afectar la movilidad de los usuarios. Entre los compromisos anunciados figuran una compensación económica temporal, la agilización de la conversión de unidades a gas licuado de petróleo (LPG) y medidas para combatir el transporte ilegal.
El entendimiento se produjo durante una reunión con el presidente Nasry Asfura, en la que se abordaron las principales demandas de los transportistas, quienes habían advertido sobre la posibilidad de suspender el servicio ante las dificultades económicas que enfrenta el gremio

Uno de los puntos centrales del acuerdo es el otorgamiento de un bono compensatorio correspondiente al período de octubre a diciembre de 2026. Según la información divulgada sobre la reunión, la medida tendría efecto retroactivo desde el 1 de octubre. No obstante, hasta el anuncio del acuerdo, el monto que recibiría cada conductor no había sido definido, por lo que todavía quedaban aspectos por establecer para concretar su aplicación.
Otro de los compromisos consiste en agilizar los procedimientos para convertir las unidades que funcionan con gasolina al sistema de gas LPG, una alternativa que busca reducir los gastos operativos de los conductores. Los costos y las condiciones de implementación forman parte de los aspectos que requieren seguimiento por parte de las autoridades y los representantes del sector.
Asimismo, se planteó reforzar los controles contra el transporte no autorizado, una de las preocupaciones expresadas por los taxistas que operan legalmente. Los representantes del gremio sostienen que la competencia de vehículos que prestan servicios sin los permisos correspondientes afecta sus ingresos y las condiciones en las que desarrollan sus actividades.
Como parte de las medidas acordadas, también se contempla elaborar un censo nacional que permita identificar las unidades autorizadas y determinar cuáles utilizan gasolina y cuáles funcionan con gas LPG. La información recopilada serviría para establecer con mayor precisión el universo de beneficiarios de las medidas económicas y facilitar la organización de los procedimientos correspondientes.
La amenaza de paralización surgió en medio de los reclamos por el incremento de los precios de los combustibles y su impacto en los costos diarios de operación. Durante octubre, representantes de la Asociación de Taxistas de Honduras (Ataxus) habían advertido sobre la posibilidad de suspender el servicio ante la falta de respuestas a sus demandas relacionadas con las tarifas y las condiciones económicas del sector
Tras el encuentro con el mandatario, Rigoberto Cerrato, presidente de la Asociación de Taxistas Unidos de Honduras (Ataxuh), confirmó que el gremio descartaba el paro de labores. De esta manera, el acuerdo permitió desactivar la amenaza inmediata de una suspensión del servicio, aunque su cumplimiento dependerá de la ejecución de los compromisos anunciados.
La definición del monto del bono, los mecanismos de pago y la implementación de las demás medidas serán aspectos clave para determinar el alcance de los beneficios ofrecidos a los transportistas.