
Hace 35 años la industria de la maquila arribó a Honduras. A los impulsadores de esta industria no les resultó fácil, porque hubo quienes vieron esta importante fuente de inversión y empleo como un serio inconveniente a sus intereses. A los pocos años, la maquila se convirtió en el mayor empleador privado del país. Y los hondureños empezaron a ver la maquila como el empleo que todos querían tener y nadie quería perder. Hoy la maquila genera entre 170 mil y 180 mil empleos directos, otros indirectos, sumando unos 300 mil entre transporte, comida seguridad, etc.. Entre los trabajadores en las maquilas un 80% son mujeres, en las maquilas encuentran su fuente de empleo miles de madres solteras del valle de Sula, Villanueva, Pimienta, Potrerillos, la Lima, El Progreso, Puerto Cortés y otros lugares. Porque en la maquila., además del salario, las mujeres y hombres tienen la única oportunidad de tener seguro social, aguinaldo navideño y 14 salario en junio. La maquila desde hace 35 años se convirtió en la tabla de salvación cuando el trabajo en el agro se achicó y colapsó.
Hoy la industria de la maquila genera 1400 millones de dolares en divisas al año, en exportación, a tal grado que sin la maquila el dollar se dispararía. Los que ejercen el oficio de denigrarlo todo, critican que los empleos de la maquila son empleos de alta rotación, pero esto es relativo, porque, como en todas las empresas los buenos empleados son retenidos. Las maquilas, bien podría decirse que, aunque es una industria vilipendiada por personas que no producen ni invierten, se mantiene en el país a pésar de factores adversos como los apuntados y el alto costo de la energía que es un factor que desanima a la inversión.

Cuando alguien se pregunta si la industria maquiladora es buena o mala para Honduras, la respuesta contundente es que para Honduras la industria de la maquila es indispensable. Para no ir muy lejos, para que una jóven de 19 a 20 años, no esté desempleada y tenga una oportunidad de aportar a su familia, la esperanza está en la maquila. La cosa es tan seria que si mañana se fueran las maquilas, ciudades como Choloma, Villanueva, La Lima, El Progreso, Quimistán y otros lugares se volverían pueblos fantasmas. Si esto llegara a ocurrir, que Dios quiera no suceda, 180 mil empleos directos se perderían de un solo tiro en un día. Eso es más que todos los empleos que puede ofrecer el gobierno central.
Solo para graficar la importancia de los empleos de la maquila, cada empleo de maquila mantiene a 3. personas en promedio. O sea, 180 mil empleos multiplicado por tres es igual a 650 mil hondureños que quedarían sin ingreso de la noche a la mañana si las maquilas se fueran del pais. Si las maquilas llegaran a desaparecer, toda la población del valle de Sula entraría en una pobreza extrema. El valle de Sula moriría economicamente. Las poblaciónes de Choloma, Villanueva, la Lima, Potrerillos y El Progreso, viven en un 80% de la maquila. Pulperías, mercaditos, transporte, y muchos negocios mas que viven alrededor del circulante de la maquila, cerrarían y desaparecerian. Pero, en lo grueso de la economía nacional, el cierre de la maquila afectaría a las reservas del Banco Central que podrían caer en 1400 millones de dolares que ya no entrarían al país. El Lempira se devaluaría hasta en un 25%, de manera que un dolar costaría unos 32 lempiras. El seguro social quebraría, porque solo la industria de la maquila le aporta 4200 millones de lempiras al año al seguro social. Sin el aporte de la maquila el seguro social no tendría ni para pagar su planilla.
Habría una migración masiva, entre 30 y 40 mil jóvenes al mes en dirección a México y EEUU. Es lo que sucedió en el 2020 cuando cerraron varias fabricas de maquila por la pandemia. Lo más grave es que Honduras no tiene con que sustituir a la maquila. En la agricultura ya no tenemos mano de obra calificada, por lo que exportamos menos de 600 millones de dolares en café. Dependeríampos solo de las remesas, que ya está en más de 9 mil millones de dolares, pero que no generan inversión ni empleo local. Al gobierno le tocaría mantener cerca de 700 mil personas con bonos y eso es imposible para Honduras. El presupuesto que pasa de una inmensa millonada de lempiras desde ya está en rojo. Imaginar a Honduras sin la industria de la maquila sería como pensar en Nicaragua en los años 90, con un desempleo hasta en un 50% apagones y un éxodo incontenible. Lo que Honduras necesita mas bien es estimular la maquila para que crezca, para que esta suba en escalones, tanto en la maquila textil, en arneses y paralelo, los call center bilingues.
Cada vez que los politicos trasnochados del gobierno de Libre hablaban de cobrar impuestos a la maquila, sin dar algo a cambio, por ejemplo,energia barata, estaban jugando con fuego. Si bien con la maquila la vida es dura porque el trabajo es cansado, sin la maquila la vida en Honduras sería igual a nada. Sería levantarse sin saber a donde ir. Aunque para ciertos hondureños la maquila explota, podemos decir que si, pero explota menos que el desempleo, porque en un país donde 7 de cada 10 personas no tienen un trabajo formal, un trabajo formal aunque sea duro es un privilegio. Amigos, no nos proponemos defender a la maquila como un empleador perfecto, pero estamos seguros que hay miles de hondureños que la defienden con ardor y con razones poderosas, porque sin las maquilas miles de hondureños no podrían comer mañana. Así son las cosas y así se las hemos contado hoy viernes 30 de cotubre 2026