
En una respuesta unificada ante los severos estragos generados por el fenómeno climático de El Niño en el territorio nacional, el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, lideró este jueves la presentación de la socialización de acciones frente a la sequía, desarrollada en el marco del llamamiento humanitario internacional Flash Appeal.
El encuentro tuvo lugar en las instalaciones de la Asociación de Municipios de Honduras (Amhon) y contó con la dirección del titular de dicha institución, Juan Carlos Molina, quien expresó su sincero reconocimiento al Poder Legislativo y a su presidente por la oportuna aprobación de medidas presupuestarias y legislativas orientadas a contrarrestar esta emergencia nacional.

El Flash Appeal representa un llamamiento conjunto realizado el pasado 22 de septiembre por el Gobierno de Honduras, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Red Humanitaria. Esta iniciativa busca canalizar un fondo de 60 millones de dólares destinado a responder a las necesidades urgentes e inmediatas de más de 538,000 personas severamente afectadas por la escasez de agua y la pérdida de cultivos a lo largo y ancho del país.
Un panorama crítico para la agricultura y el sustento familiar
Durante su intervención, el titular del Poder Legislativo exteriorizó su profunda preocupación por el impacto del fenómeno en el sector agrícola y la soberanía alimentaria de decenas de comunidades ruralizadas.
«En nombre del pueblo hondureño agradecemos a los cooperantes internacionales que nos han acompañado en estas crisis que afectan al país y a cada una de las instituciones nacionales que colaboran con la gente sin ver colores políticos», manifestó Zambrano.
El titular del Parlamento enfatizó que la crisis reviste una gravedad extrema, pues impacta directamente a familias vulnerables que subsisten de la agricultura de subsistencia y que lo han perdido todo a causa de las prolongadas sequías. Asimismo, precisó que actualmente se registran 103 municipios directamente afectados donde los productores ni siquiera pudieron realizar el proceso de siembra.
«A mí nadie me puede contar, porque conozco esto de primera mano. Soy de Nacaome, Valle, y conozco las necesidades de la gente», acotó Zambrano, recordando además la labor coordinada entre la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco) y la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol), instituciones que han dividido operativamente el territorio nacional para llevar asistencia humanitaria directa.
Visión a largo plazo y rol determinante de las alcaldías
El diputado presidente subrayó que la gestión de las alcaldías locales es el pilar fundamental en este proceso, ya que los gobiernos municipales son los encargados de trazar la hoja de ruta operativa frente al desabastecimiento. A su vez, exhortó a las instituciones a no limitar las proyecciones al año en curso.
«Debemos prepararnos para los dos o tres años que vienen; es irresponsable pensar que solo debemos prepararnos para este año. Por eso invito a que trabajemos de la mano», puntualizó Zambrano.
En ese sentido, garantizó la plena voluntad política del Congreso Nacional para viabilizar decretos y recursos económicos. Adelantó además que el Presupuesto General de la República para el ejercicio fiscal 2027 integrará de manera prioritaria proyectos de infraestructura hídrica, soluciones específicas contra la sequía y programas de fortalecimiento de la seguridad alimentaria.
Por su parte, el titular de Copeco, Reinaldo Sánchez, destacó la celeridad del Poder Legislativo en la aprobación de decretos clave que otorgan sustento jurídico y financiero a la atención de la emergencia. Asimismo, la reunión contó con la presencia de la diputada por Yoro y presidenta de la Comisión de Seguridad Alimentaria del Congreso, Alejandra Burgos, quien analizó el plan de acción destinado a blindar el abastecimiento de insumos básicos en los municipios golpeados.
El esfuerzo conjunto cuenta con el acompañamiento de destacados organismos y agencias de cooperación internacional, entre los que destacan la Organización de las Naciones Unidas (ONU), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), UNICEF, Visión Mundial y la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).