
Más de 29 millones de estadounidenses ya han emitido su voto anticipado para las elecciones de medio término de 2026, previstas para el próximo 3 de noviembre, en una jornada electoral que definirá el control del Congreso y marcará el rumbo político del país durante la segunda mitad del mandato del presidente Donald Trump.
De acuerdo con los datos recopilados hasta el 27 de octubre por On Point Politics, alrededor de 29.7 millones de papeletas habían sido registradas en 46 estados, mediante el voto presencial anticipado y el sufragio por correo. La cifra refleja una importante participación antes del día oficial de las elecciones.

Los comicios determinarán la composición de la Cámara de Representantes y una parte del Senado, además de la elección de gobernadores en 36 estados y numerosos cargos legislativos estatales
La contienda tiene especial relevancia porque el Partido Republicano, al que pertenece Trump, mantiene actualmente una estrecha mayoría en ambas cámaras del Congreso. Los demócratas buscan ganar suficientes escaños para recuperar el control legislativo y aumentar su capacidad de supervisión sobre las decisiones de la Casa Blanca.
El costo de vida, la inflación, los precios de los combustibles, la atención sanitaria y las políticas migratorias figuran entre los principales asuntos que preocupan a los votantes. Estos temas han ocupado un lugar central en las campañas, mientras ambos partidos intentan movilizar a sus bases y atraer a los electores indecisos.
Los primeros datos de participación muestran un aumento del voto anticipado en varios estados considerados competitivos. Según un análisis de Associated Press publicado el 22 de octubre, Texas registraba un incremento del 74 % frente al mismo punto de las elecciones de medio término de 2022, mientras que Kansas había más que duplicado sus cifras de entonces. También se reportaban aumentos superiores al 30 % en Maine, Carolina del Norte y Ohio.
Sin embargo, los especialistas advierten que una mayor participación anticipada no permite determinar por sí sola qué partido obtendrá la victoria, ya que todavía falta contabilizar los votos del día oficial y conocer cómo se distribuirán entre los candidatos.
El resultado será determinante para la agenda política estadounidense. Si los demócratas consiguen el control de alguna de las cámaras, podrían bloquear iniciativas legislativas, impulsar investigaciones parlamentarias y ejercer una mayor supervisión sobre la administración Trump. Si los republicanos conservan sus mayorías, tendrán mejores condiciones para continuar promoviendo sus propuestas.
Las elecciones de medio término se celebran cada dos años, a mitad del periodo presidencial, y son consideradas un indicador del respaldo ciudadano al partido que gobierna. Los resultados también podrían influir en las estrategias políticas de ambas fuerzas de cara a las elecciones presidenciales de 2028.