
En medio de una creciente tensión en el sistema sanitario público, la Secretaría de Salud (Sesal) afirmó haber logrado un avance sustancial en el pago de los sueldos atrasados al personal sanitario, manteniendo pendiente menos del 3 % de los expedientes. Sin embargo, las acciones de protesta del gremio médico persisten, profundizando la crisis en las atenciones hospitalarias y provocando la suspensión de miles de intervenciones quirúrgicas en todo el país.
El viceministro de Salud, José Miguel Castillo, explicó que la institución mantiene negociaciones constantes a través de una mesa técnica con el Colegio Médico de Honduras (CMH) para destrabar el conflicto laboral.
Castillo indicó que, aunque la comunicación entre ambas partes se sostiene a diario, aún no se alcanza un consenso sobre la propuesta de entablar un diálogo continuo de 62 horas o tres días de sesión permanente. El funcionario sostuvo que la mayoría de los expedientes ya se encuentran debidamente documentados y que el compromiso gubernamental es cancelar hasta el último lempira adeudado a cada profesional que haya laborado.
El nudo del conflicto radica principalmente en la situación de los médicos interinos, donde existen marcadas discrepancias entre los registros de las autoridades y los del gremio. Según el viceministro, se trata de casos complejos debido a la disparidad en los periodos adeudados, ya que a algunos galenos se les han cancelado periodos de tres o seis meses, mientras que a otros se les han cubierto nueve meses completos.

Esta dispersión genera diferencias de criterio, pues el CMH contabiliza la totalidad de la deuda como pendiente mientras no se liquide el pago integral de cada profesional. Para subsanar esta brecha, la Sesal comenzó a desembolsar complementos salariales y prevé un plazo de 15 días hábiles para completar la liquidación total de los sueldos diferidos.
A pesar de las explicaciones gubernamentales, el CMH mantiene sus asambleas informativas y concentraciones en su sede central para acordar nuevas medidas de presión.
Al respecto, Castillo enfatizó que la decisión de levantar las asambleas recae exclusivamente en la dirigencia médica y reconoció las severas repercusiones que la medida genera en la población asistente a las redes asistenciales. Asimismo, aclaró que la secretaría no ha emitido ninguna postura ni sanción disciplinaria hacia los médicos participantes en las protestas, reiterando la disposición del Gobierno para solucionar la problemática mediante concertación.
La paralización de la atención en la consulta externa y procedimientos programados causa honda preocupación entre la ciudadanía. De acuerdo con las estimaciones oficiales, el paro ha dejado entre 3,000 y 4,000 cirugías electivas sin realizar, agudizando la mora quirúrgica acumulada durante la última década.
Frente a este rezago, el viceministro anunció el despliegue de un plan integral de contingencia para agilizar las operaciones pendientes, iniciando con la atención prioritaria de los primeros 360 pacientes a nivel nacional mediante alianzas estratégicas con el sector privado, en paralelo al equipamiento y fortalecimiento técnico de los quirófanos en la red hospitalaria pública.